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Salvador Allende falleció hace hoy cuarenta y tres años, víctima de un golpe militar. La caída de Allende –y la consiguiente dictadura de Pinochet– surgió fomentada por una espiral[1] que implicó a diferentes actores de la sociedad chilena y también a factores exógenos de diversa índole. En el contexto actual se hace imprescindible recordar esos factores y hechos que sucedieron en el Chile de los 70´, para poder comprender algunos de los procesos que buscan el retorno al neoliberalismo en Sudamérica.

Salvador Allende fue un firme defensor de la democracia durante toda su vida, ello explica la larga y titánica carrera política que le llevó finalmente a resultar electo pese a todas las dificultades que se encontró. Su ascenso estuvo ligado a un inmenso trabajo con su pueblo y, tras una larga trayectoria donde destacó su trabajo como ministro de Salubridad entre 1939 y 1942 y sus largos años como senador, Allende se postuló por primera vez a la Presidencia en 1952, con un ascenso en votos importante en 1958 y un nuevo fracaso en 1964, influenciado sin duda por la campaña de la CIA a favor de Eduardo Frei.

La campaña presidencial de 1970 fue el culmen de toda una vida dedicada a su pueblo, la coalición electoral Unidad Popular (UP)[2] resultaba vencedora en unas elecciones en las que precisó del apoyo de la Democracia Cristiana para investir a Allende como presidente. El gobierno de la UP defendió los intereses nacionales de las grandes mayorías en su vía chilena al socialismo, frente a la desigualdad secular chilena. En ese cometido, la nacionalización de las materias primas y la redistribución de los recursos resultaban fundamentales. La consigna del presidente era que “la libertad no se logrará mientras nuestras economías estén sometidas”[3]. En ese sentido, llama la atención que la ley de nacionalización del cobre –una de las causas fehacientes del golpe– se aprobó por unanimidad en el parlamento chileno[4], ya que la UP no tenía la mayoría parlamentaria. La ley preveía indemnizaciones a los propietarios, aunque de éstas se descontarían amortizaciones, depreciaciones, castigos, desvalorizaciones y rentabilidades excesivas, quedando los bienes nacionalizados y en la mayoría de los casos con deudas para las multinacionales[5].

Hay mucho escrito sobre el gobierno de la UP, sus enormes avances y contradicciones, y también sobre el golpe. Nosotros trataremos de analizar el contexto de la oposición, sus movimientos y las diversas estrategias que acabaron con el mandato democrático de Allende. Uno de los elementos fundamentales entre la campaña de 1970 y la elección de Allende fue la creación de un bloque homogéneo de oposición, la Confederación Democrática, que tras su fracaso en las elecciones parlamentarias de marzo de 1973[6], optó por la opción golpista.

Con respecto a los movimientos de las Fuerzas Armadas, en el caso chileno hay que contextualizar las enormes diferencias entre las que dieron paso a la República en 1932 al mando de Marmaduke Grove y las que copaban la institución en los años 70´. La formación militar recibida en la Escuela de las Américas estuvo ligada al neoliberalismo y a la lucha contra el “comunismo”. En dicha Escuela se formaron en torno a 60.000 oficiales latinoamericanos, entre ellos los dictadores argentinos Viola y Galtieri y el dictador boliviano Bánzer, así como la mayoría de altos mandos[7].

Documentos desclasificados del Comité Selecto del Senado de EE.UU.[8] demostraron dos movimientos: Track I, actividades para impedir el acceso de Allende al poder –que triunfaron preliminarmente con la elección de Frei en 1964– y Track II o Proyecto Fubelt, que se puso en marcha tras la victoria presidencial de Allende en 1970. Algunas de las instrucciones dadas por la administración Nixon y la CIA son inequívocas: entre otras se afirma que “el Presidente Nixon ha decidido que el régimen de Allende no es aceptable para Estados Unidos”, por lo tanto “el Presidente le pidió a la agencia evitar que Allende asumiese el poder, o expulsarlo”. Una vez que se sabía que Allende sería elegido presidente se ordenó “mantener la presión sobre cada punto débil de Allende después del 24 de octubre [votación del presidente en el congreso], después del 5 de noviembre [Allende asumió el poder el 3 de dicho mes] y hasta que no se den nuevas órdenes”[9].

Seguimos convencidos, como lo estaba Allende, de que “mucho más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”. Un mensaje de esperanza lanzado en un momento oscuro, que debe impulsarnos hacia la lucha y las conquistas sociales. Como dijo Allende:

En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la Patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Esta es una etapa que será superada. Este es un momento duro y difícil: es posible que nos aplasten. Pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.[10]

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[1]     Conviene revisar el documental francés La spirale (1976), dirigida por Armand Matellart, Valérie Mayoux y Jacqueline Meppiel.

[2]     La UP incluía a los partidos: Socialista, Comunista y Radical, entre otros, así como una serie de Comités a nivel vecinal, de fundo, de servicio público y de fábrica.

[3]     Salvador Allende “No intervención. Discurso de agradecimiento del al Presidente Velasco Ibarra, Quito, Ecuador”, 25/08/1971. Edición digital en: https://www.marxists.org/espanol/allende/1971/agosto25.htm

[4]     Hay que reseñar que algunos legisladores del Partido Nacional y la derecha de la Democracia Cristiana se ausentaron de la votación.

[5]     Allende valoraba que habían salido de Chile en torno a 9.600 millones de dólares en materias primas. Ejemplificaba con el caso de la multinacional Anaconda, que en 1969 obtuvo el 80% de sus beneficios mundiales en Chile, pero solo invirtió el 16% en el país. Salvador Allende, “Misiones y tareas de juventud y Nacionalización del cobre, discurso en la Plaza de la Constitución pronunciado ante el pueblo de Santiago”, 21-12-1970.  Edición digital en: https://www.marxists.org/espanol/allende/1970/diciembre21.htm

[6]     La llamada Confederación Democrática –tras la huelga del transporte de octubre de 1972 y otros intentos desestabilizadores– no logró la mayoría de dos tercios necesaria para deponer a Allende, quedándose en el 55% de los sufragios.

[7]     Patricia Funes, (2014) “Ideas de plomo. Las dictaduras de las Fuerzas Armadas en el Cono Sur”, en Historia mínima de las ideas políticas en América Latina, Madrid: Turner, p. 242.

[8]     Dichos documentos se pueden consultar en http://nsarchive.gwu.edu/NSAEBB/NSAEBB8/nsaebb8.htm

[9]     Peter Kornbluh, (1998) “Los archivos confidenciales de Washington entre 1970-1975. Los archivos secretos de EE.UU. sobre Chile”. p. 12. Edición digital en: http://www.archivochile.com/Imperialismo/us_contra_chile/UScontrach0027.pdf

[10]   Última alocución de Salvador Allende en la radio, desde el palacio de la Moneda bombardeado. 11/09/1973. Edición digital en http://www.fundacionsalvadorallende.cl https://youtu.be/kA1wY0ThRSE