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Argentina-Rusia apuestan a una Alianza Estratégica Integral

La visita oficial de la presidenta argentina Cristina Fernández a Rusia dejó como saldo una veintena de acuerdos binacionales en sectores estratégicos y la elevación del “rango” de la relación entre ambos países a “Asociación Estratégica Integral”. Además, el presidente Vladimir Putin destacó que durante el encuentro han “acordado celebrar amplias consultas sobre el uso de las monedas nacionales en los pagos comerciales entre los dos países y entre socios comerciales”. En la declaración conjunta para las relaciones estratégicas integrales firmada se menciona el apoyo de Rusia al reclamo argentino por la soberanía de las islas Malvinas, se reafirma la no intervención en asuntos internos de los países, el no reconocimiento a los golpes de Estado, la oposición a la pretensión de aplicar extraterritorialmente la legislación nacional y se hace una manifestación por la solución pacífica del conflicto en Ucrania. “Muchas veces los problemas que atraviesan naciones son distorsionados o magnificados y hasta provocados por la injerencia de terceros”, dijo al respecto CFK.

En los días previos, la presidenta también participó del evento organizado por la Cámara de Comercio de la Federación Rusa y del Foro Empresarial Argentino-Ruso donde hizo un balance del proceso político resaltando el crecimiento económico que experimentó el país durante el kirchnerismo. Además, CFK volvió a defender las reestructuraciones de deuda soberanas y destacó el apoyo de Rusia en el conflicto abierto con los fondos buitre.

Al cumplirse 130 años de las relaciones institucionales entre ambos países, se firmaron importantes acuerdos en materia nuclear (para la construcción de una central nuclear en Argentina, la sexta de este tipo en el país austral) y energía hidroeléctrica (para la construcción conjunta de la represa Chihuido I). Los acuerdos incluyen además otros sectores estratégicos como un convenio entre Gazprom e YPF y otros en los ámbitos del comercio, la agricultura, cooperación militar, la exploración y utilización del espacio ultraterrestre para fines pacíficos, el turismo, las comunicaciones, la cultura, el medio ambiente y la financiación a las exportaciones, entre otros.

Cuba y la Unión Europea mantienen nueva ronda de diálogos

Con un encuentro en Bruselas entre el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla y la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Federica Mogherini, quedó sellado el retorno formal del diálogo político entre el país caribeño y el bloque europeo, un paso más en el complejo proceso de normalización de relaciones entre las partes que comenzó hace un año.

Para contextualizar un poco, en 1996 la UE como bloque rompe unilateralmente relaciones con Cuba y declara lo que se conoce como “Posición Común”. Esta posición se refuerza luego en 2003 con distintas sanciones diplomáticas de Europa en respuesta a la detención del gobierno cubano de 75 disidentes, un hecho que se conoció como la “primavera negra”.

Sin embargo, aquellos tiempos de beligerancia parecen cada vez más cosa del pasado, sobre todo desde la decisión tomada por los cancilleres europeos el año pasado de acercar el bloque a la isla.

Respecto a la reunión de esta semana, según los actores dejaron trascender, los principales temas abordados fueron el cambio climático, la Agenda Post-2020, temas de la agenda internacional y la preparación de la Cumbre UE-Celac, que tendrá lugar el 10 y el 11 de junio en Bruselas. .

Las partes postergaron para la próxima reunión de junio un tema bastante espinoso, que ya generó rispideces hace un tiempo, vinculado a los DDHH dentro de la isla. La postura de la UE es que Cuba revise parte de sus políticas de derechos, sobre todo los referentes al sistema político, algo que en absoluto será sencillo.

Además de una importancia diplomática, estos diálogos tienen una fuerte relevancia económica: según la oficina europea de estadísticas Eurostat, la UE en el segundo socio comercial de la isla después de Venezuela.

Ejemplo de ello es una noticia que se conoció esta semana respecto a que una empresa de alimentos española será la primera compañía extranjera en asentarse en la zona económica Mariel.

De esta manera, al igual que el histórico descongelamiento de las relaciones con EEUU, el bloque europeo se aproxima cada vez más a Cuba, un país que desde hace un lustro se encuentra en pleno proceso de transformación de su economía –“actualización económica” es el nombre que le da el Gobierno- consistente, a grandes rasgos, en incentivar el sector privado, modernizar sectores de la industria y ampliar sus vínculos comerciales.

 

Brasil: avanza la flexibilización laboral

La cámara de diputados de Brasil aprobó este miércoles en segunda instancia el proyecto de ley 4330 para la tercerización laboral en todas las actividades productivas que desarrolla el país. El texto aprobado habilita a empresas privadas a subcontratar servicios de terceros incluso para su actividad final, además de reducir de 24 a 12 meses el tiempo requerido para convertir a un trabajador fijo en subcontratado. Actualmente, la legislación sólo permite tercerizar actividades limitadas, como de limpieza, transporte y tareas de seguridad.

La aprobación del proyecto se produjo en un contexto de amplias movilizaciones que se vienen dando en todo el país para expresar el rechazo de la clase trabajadora a la precarización de sus condiciones laborales. Un estudio del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas revela que la subcontratación laboral creció 50 por ciento desde 2002 hasta la actualidad, pues pasó de ocho millones a 12 millones de personas.

El último 15 de abril centrales sindicales realizaron un paro nacional en rechazo a la propuesta. Por su parte, el exmandatario Lula da Silva se pronunció también en contra y pidió en días pasados a la presidenta Dilma Rousseff impedir la sanción de esa disposición en el Legislativo, al considerar que esta opción permitirá a las empresas “pasar a usar mano de obra esclava”.

El presidente de la Central de Trabajadores Brasileña (CTB), Adílson Araújo, denunció que el único objetivo de la ley es “sepultar la cartera del trabajo, legitimar el contrato fraudulento, los bajos salarios y las pésimas condiciones laborales”. Mientras el proyecto era sometido a votación cientos de trabajadores convocados por la CTB, la Central Única de Trabajadores (CUT); además de movimientos sociales y populares se concentraron en las afueras del Legislativo brasileño para rechazarlo.

El proyecto de ley aprobado en diputados seguirá su curso administrativo siendo enviado al Senado. Tras conocer el resultado de la votación, el presidente del Senado Renan Calheiros (PMDB, partido aliado al PT) reiteró su rechazo a la aprobación de cualquier medida que comprometa la actual legislación laboral.