3 min. lectura

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, nombró cinco nuevos ministros y otros cuatro cambiaron de cartera, con lo que completó nueve cambios en su gabinete ministerial, luego de que la semana pasada pidiera la renuncia de todo su equipo de ministros. La presidenta aseguró que con este refrescamiento busca dar un nuevo impulso al gobierno, a través de reformas estructurales que combatan la corrupción de altos funcionarios y además impulsar el crecimiento de la economía del país, afectada por la baja en los precios de su principal producto de exportación, el cobre.

Este segundo mandato de Bachelet se ha visto recientemente salpicado por una serie de escándalos de corrupción que implicaron al hijo de la mandataria, Sebastián Dávalos, quien renunció al Partido Socialista tras los cuestionamientos surgidos luego de la compra de unos terrenos en el año 2013. La empresa Caval, sociedad a la que pertenece la nuera de Bachelet, obtuvo un préstamo en el Banco de Chile para comprar propiedades por 10 millones de dólares, que unos meses después fueron vendidos por un precio superior. Por otro lado, cinco funcionarios fueron acusados por la presunta vinculación en el financiamiento ilegal de campañas electorales a través del grupo Penta y la minera Soquimich.

Para luchar contra el flagelo de la corrupción, la presidenta Bachelet envió al congreso una reforma que buscará mejorar la probidad en la política y los negocios, para acabar con el tráfico de influencias y el conflicto de intereses. La medida establece que los funcionarios que sean implicados en delitos de corrupción perderán sus cargos, al tiempo que prohíbe los aportes anónimos de fondos en las campañas políticas. La reforma también prevé incrementar la fiscalización en el uso de los recursos públicos y los partidos políticos deberán sincerar los registros de sus militantes y dar paso a líderes emergentes.

Todas estas medidas están enmarcadas en la inédita reforma a la constitución que la mandataria propuso hace algunas semanas, que prevé iniciar en el mes de septiembre y que busca enterrar las políticas neoliberales contenidas en la carta magna vigente, redactada en tiempos de la dictadura de Augusto Pinochet.

El nuevo Ministro de Hacienda, Rodrigo Valdéz, y el Ministro de Economía, Luis Céspedes, quien fue ratificado en su cargo, tendrán enormes retos económicos, como el de apuntalar la reforma tributaria y reducir la desigualdad.

En Chile, la actividad económica creció un 2,9% en diciembre de 2014, en comparación con el mismo mes de 2013, y acumuló un alza de 1,8%, lo que significaría una desaceleración. La expansión de la actividad económica es inferior a lo esperado por los analistas. Asimismo, el desempleo en el país se ubicó en 6,1%, debido a la resiliencia del mercado laboral ante la desaceleración de la economía. El gobierno ha dicho que una política fiscal ordenada y contracíclica permitirá sustentar la economía y destinar ingresos a los sectores más vulnerables. No hay que perder de vista que Chile es el país más desigual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y de los países que menos recursos destina a la educación. Se estima que alrededor de 3 millones de personas sobreviven con menos de dos dólares diarios y más de un millón lo hacen con menos de un dólar.