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@TaroaZuniga

A menos de diez días de realizarse la segunda vuelta electoral para las elecciones presidenciales en Chile, las expectativas sobre la migración de votos se mantienen. Hasta el momento, los candidatos enfrentados – Piñera y Guillier- han recibo el apoyo “formal” de su aliados naturales. Ni bien se anunciaron los resultados definitivos de la primera vuelta, en la que Piñera logró el 36,64% de apoyo y Guillier el 22,7%, Felipe Kast, el candidato de la ultra derecha chilena, anunció su total apoyo al expresidente, con un discurso que se orientaba más a una unión anti-izquierda[1] que a un apoyo real al proyecto de gobierno que ha presentado Piñera. Vale la pena recordar que este apoyo solo implicaría la movilización del 7,93% de quienes participaron en la primera vuelta (sobre un total de 6.699.627 votantes, 46,8% del padrón electoral)

En cuanto al Frente Amplio – actualmente la tercera fuerza electoral en el país con 20,27% de apoyo en las presidenciales, un senador y veinte diputados electos–   manifestó tener diferencias programáticas con Guillier, lo que los llevaría a un debate interno en cuanto a movilizar sus fuerzas a favor de este, pero con una intención de actuación disciplinada en atención a los resultados del debate interno[2]. Sin embargo, a medida que se acerca la fecha de las elecciones, declaraciones individuales van dejando claro que la decisión no será monolítica.

El lunes 4 de diciembre, Beatriz Sánchez, quien representó al Frente Amplio en la primera vuelta electoral, anunció que votaría por Guillier en la segunda vuelta, ratificando que se trataba de una postura individual y no colectiva[3], anunciada, vale la pena mencionar, en forma reactiva ante las declaraciones de Piñera, quien horas antes habría denunciado la existencia de “votos marcados” en la primera vuelta.[4]

Segunda vuelta y participación

Desde el retorno a la democracia, en las elecciones presidenciales suele disminuir la participación en las segundas vueltas electorales, aunque sin generar una ruptura radical en cuanto a la ya acostumbrada abstención en las primeras. En un recuento histórico, considerando el porcentaje de participación sobre el total de la población votante del país, podemos ver que sólo en las elecciones del 2013, la diferencia es considerable.  En un artículo anterior analizamos con más detalle la tendencia a la abstención en Chile. Esta ruptura en el 2013 podría vincularse al voto voluntario y la inscripción automática en el registro electoral.

 Fuente: elaboración propia con datos del Servicio Electoral de Chile e informe del PNUD “Participación electoral: Chile en perspectiva comparada” Disponible en: http://accionag.cl/wpcontent/uploads/2016/11/PNUD-Minuta-Participaci%C3%B3nelectoral.pdf

En cuanto al 17 de diciembre y la intención de voto en esta segunda vuelta, la encuesta de CADEM[5], ofrece los siguientes  resultados:

Fuente: Elaboración propia con datos de CADEM. Encuesta de estudio electoral, 01/12/2017. Disponible en: https://www.cadem.cl/encuestas/estudio-electoral-01122017/

Candidatos y proyecciones

Después de la primera vuelta presidencial, los resultados que ofrecen las encuestas en cuanto al apoyo con el que contaban los candidatos, se vuelven poco confiables. Hasta pocos días antes de las elecciones, todas coincidían en el apoyo preferencial a  Piñera y el mínimo porcentaje de apoyo a Beatriz Sánchez, ambas hipótesis derrumbadas ante los resultados. Piñera, a quien las encuestas le otorgaban un aproximado de 45% de apoyo, no alcanzaría ni el 40%, mientras que Beatriz Sánchez – a quién según las encuestas no llegaba al 10% de apoyo- dobló las estimaciones. Sin embargo, la encuesta de CADEM sí dispara un dato revelador: la intención de apoyar a Piñera es permanente, mientras que la de apoyo a Guillier muestra una curva de ascenso después de la primera vuelta.

Fuente: Elaboración propia con datos de CADEM. Encuesta de estudio electoral, 01/12/2017. Disponible en: https://www.cadem.cl/encuestas/estudio-electoral-01122017/

Una vez fracturada la esperanza de romper con la bicoalición de partidos tradicionales, la migración de votos de aquellos que participaron para manifestar su apoyo a los partidos independientes estará determinada por la cercanía ideológica a alguno de los candidatos, más que por el apoyo a un proyecto de gobierno. También influirá el nivel de rechazo que produzca el candidato más lejano a los principios afectivos de los votantes. Este fenómeno podría estar influyendo en el ascenso en el apoyo a Guillier a medida que se acerca la fecha de las elecciones. Más que un in crecendo de su popularidad, podemos hablar de un aumento en el rechazo a un segundo gobierno de Piñera. Sea cual sea el motivo, lo cierto es que la victoria de Guillier se dibuja como un escenario posible, así se justifique más como la derrota de la derecha que como una victoria de la izquierda.

[1]http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/politica/presidenciales/jose-antonio-kast-segunda-vuelta-tiene-como-norte-que-a-la-izquierda-se/2017-11-21/103244.html

[2]http://www.emol.com/noticias/Nacional/2017/10/10/878525/Gabriel-Boric-No-vamos-a-entrar-en-la-logica-vacia-de-todos-contra-la-derecha-porque-si.html

[3] http://es.rfi.fr/americas/20171206-beatriz-sanchez-apoya-oficialmente-alejandro-guillier-en-la-segunda-vuelta

[4] http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/politica/presidenciales/votos-marcados-la-derecha-instala-dudas-sobre-el-proceso-electoral/2017-12-04/101607.html

[5] Disponible en https://www.cadem.cl/encuestas/