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La renuncia de la vicepresidenta de Guatemala, Roxana Baldetti, abre un nuevo escenario político en Guatemala.

La crisis política en el país centroamericano estalló hace un mes con las denuncias por corrupción que dan cuenta de una red de defraudación aduanera, en la cual aparecen involucradas personalidades muy cercanas al Poder Ejecutivo, como es el secretario privado de Roxana Baldetti, vicepresidenta de Guatemala.

Ante estos hechos, parte de la ciudadanía guatemalteca – convocando desde las redes sociales – organizaron diferentes manifestaciones que llevaron a apropiarse de las calles de la ciudad bajo una consigna principal: “Renuncia Ya”.

Las medidas de contención para evitar que se profundice esta crisis no se hicieron esperar, el pasado viernes 8 de mayo, el presidente Otto Pérez Molina anunció la renuncia de la vicepresidenta Roxana Baldetti, durante una conferencia de prensa en la Casa Presidencial en Ciudad de Guatemala. Esta decisión política fue bien recibida por Todd Robinson, embajador de Estados Unidos, quien se pronunció en apoyo al Presidente para unir fuerzas en la lucha en contra de la corrupción en Guatemala.

Mientras el Congreso lleva adelante los mecanismos legales para aceptar esta renuncia, los nombres que comenzaron a circular para ocupar el cargo vacante de la vicepresidencia son el del Ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, el de la comisionada para la reforma de la Policía, Adela Camacho de Torrebiarte, y el de Julio Ligorría, embajador de Guatemala en Estados Unidos. Al mismo tiempo, cientos de ciudadanos se encontraron – nuevamente en las calles de Guatemala y, sobre todo, en Plaza de la Constitución – para festejar esta renuncia.