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La 48a Cumbre del Mercosur tuvo lugar en Brasilia los días 16 y 17 de julio y contó con la presencia de todos los mandatarios del bloque (Dilma Rousseff, Cristina Kirchner, Tabaré Vázquez, Nicolás Maduro y Horacio Cartes), de los presidentes de Bolivia, Evo Morales (país en proceso de adhesión al bloque como miembro pleno) y de Guyana, David Granger. La presencia del mandatario guyanés se da en el marco del conflicto diplomático que su país mantiene con Venezuela a raíz de una disputa territorial por una zona marítima.
La reunión presidencial se produjo, además, en el marco de la delicada situación política que atraviesa el gobierno de Dilma Rousseff, a raíz del impulso que la oposición intenta darle al juicio político contra la mandataria. La situación se agravó aún más en las últimas semanas cuando el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, del PMDB (principal aliado del PT) anunció su ruptura con el gobierno.
Los temas destacados que se trataron en la cumbre, o en el marco de encuentros bilaterales entre mandatarios, fueron:
– Adhesión de Bolivia como miembro pleno del bloque
El dato más relevante del cónclave fue la firma de un nuevo protocolo de adhesión de Bolivia al bloque en calidad de socio de pleno derecho, lo que le permitirá a Paraguay realizar el necesario trámite parlamentario para su ratificación. El nuevo documento se firmó en Brasilia antes del inicio de la cumbre semestral de Mercosur por los cancilleres de los países miembros: Mauro Vieira, de Brasil; Rodolfo Nin Novoa, de Uruguay; Eladio Loizaga, de Paraguay; Delcy Rodríguez, de Venezuela, y David Choquehuanca en nombre de Bolivia. Por Argentina, suscribió el protocolo el vicecanciller, Eduardo Zuain, que representa al ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, ausente en la cumbre debido que esta semana fue operado de un tumor hepático.
El protocolo de adhesión de Bolivia ya había sido firmado en diciembre de 2012, cuando Paraguay estaba suspendida del bloque como consecuencia de la destitución, seis meses antes, del presidente Fernando Lugo, que los otros socios del Mercosur consideraron una “ruptura del orden democrático”.
Pero -aunque suspendido- Paraguay aún era miembro de pleno derecho del grupo y, según los estatutos del Mercosur, también debía aprobar el ingreso de un nuevo socio.
El nuevo protocolo, idéntico al anterior pero con fecha de hoy, podrá ser ahora enviado por el Gobierno de Horacio Cartes al Senado paraguayo para su ratificación. Ese trámite no será necesario en Argentina, Uruguay y Venezuela, cuyos parlamentos ya han aprobado el primero de los protocolos.
No obstante, para que el país andino sea considerado miembro aún falta la aprobación de las cámaras legislativas de la propia Bolivia, de Paraguay y también de Brasil, que pese a haber firmado también el primero de los protocolos, casi tres años después aún no ha iniciado el trámite parlamentario.
En la misma ceremonia presidencial, y por las mismas razones, también se firmaron nuevos protocolos sobre la adhesión de Guyana y Surinam al Mercosur, pero en calidad de Estados asociados.

– Barreras arancelarias

Los países del Mercosur acordaron que durante el próximo semestre se analizarán alternativas con vistas a una posible revisión de las barreras arancelarias y otras medidas equivalentes que existen en el bloque. La decisión viene luego de que Paraguay y Uruguay presentaran la propuesta durante la reunión semestral del Consejo del Mercado Común (CMC) del Mercosur, en el marco del reclamo continuado que vienen haciendo los socios menores por las asimetrías dentro del bloque que perjudican a las economías más pequeñas. El análisis sobre las trabas arancelarias y paraarancelarias se llevará a cabo durante los próximos seis meses, período en que Paraguay ejercerá la presidencia rotativa del bloque, que recibió de Brasil.

– Fondo para la Convergencia Estructural (FOCEM)

Durante la reunión del jueves 16 del Consejo del Mercado Común (CMC), además se decidió renovar por un plazo de diez años el Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM), que ofrece apoyo financiero para obras de infraestructura que se centran en Uruguay y Paraguay, y que tiene como objetivo reducir las asimetrías entre los países miembros del bloque. Las contribuciones a ese fondo se mantendrán en los valores anuales de la actualidad, que se sitúan en 100 millones de dólares, de los que Brasil aporta un 70%, Argentina un 27%, Uruguay un 2% y Paraguay el 1% restante.

– Negociaciones Mercosur/Unión Europea

Es uno de los temas que genera mayores controversias al interior del bloque. Argentina y Venezuela se manifestaron en contra mientras que Brasil, Uruguay y Paraguay impulsan un acuerdo entre ambos bloques como una cuestion prioritaria para el Mercosur. En Europa, Alemania es el país que más impulsa un acuerdo comercial con el bloque del sur. Así lo manifestó el Ministro de Relaciones Exteriores germano en su visita a Brasil en febrero último: “Tenemos interés en el acuerdo y haremos todo lo posible para intentar acelerar el proceso”, declaró Steinmeier.

El canciller uruguayo, Nin Novoa, anunció que representantes del Mercosur se reunirán el próximo 14 y 15 de agosto para dar impulso a esas negociaciones y, entre otros temas, proponer las canastas de bienes y consistencias de las ofertas. La reunión se efectuará en Asunción, Paraguay. Días después, el 19 y 20 agosto, Angela Merkel realizará una visita oficial a Brasil. Según anunció el fucionario uruguayo, en septiembre habría un primer intercambio con la UE (compromiso que los cancilleres suramericanos hicieron a representantes de la Unión Europea en la última cumbre Celac-UE) para que en el último trimestre del año se defina si se puede cerrar la negociación abierta por más de una década.

– Respaldo a Argentina en el impulso de la aprobación en la ONU de medidas sobre reestructuaciones de deuda. En relación al conflicto de Argentina con los fondos buitre, el Mercosur repudió la especulación que pone en riesgo la estabilidad de los países y además se comprometió a impulsar este año la aprobación por parte de la Asamblea General de la ONU de “una serie de principios básicos que deben seguirse en reestructuracion de deuda soberana”. El documento fue suscripto tanto por los países miembro como por los Estados asociados.

El Mercosur respaldó así el trabajo que se está realizando en Naciones Unidas por impulso de Argentina para consensuar una herramienta internacional que proteja a los países de los fondos especulativos y además instó a que este año se vean avances concretos en ese sentido.

– Ampliación del comercio entre Uruguay y Venezuela

En una reunión bilateral, el presidente Tabaré Vázquez y su par venezolano, Nicolás Maduro, ratificaron el acuerdo que posibilitará que Uruguay exporte alimentos a Venezuela en 2015 por 300 millones de dólares, con la posibilidad de que el monto se amplie hasta mil millones de dólares en 2016. El ministro de Economía uruguayo, Danilo Astori, resaltó que el encuentro bilateral implicó una nueva contribución al acuerdo realizado anteriormente en Montevideo, por el cual Ancap cancelará la deuda de largo plazo que mantiene con Pdvsa. El acuerdo alcanzado hace dos semanas entre Uruguay y Venezuela permitió restablecer la exportación de lácteos al país caribeño y de ese modo atemperó la crisis del sector que llevó a las empresas Ecolat y Schreiber Foods a anunicar su cierre. El sector había caído durante el primer semestre de 2015 cuando Venezuela dejó de comprar el producto. “Para Uruguay es fundamental el mercado venezolano”, destacó Astori, agregando que “recuperar ese mercado es esencial para el sector lácteo de nuestro país”.

Con información de presidencia.gob.uy, Telesur, Página/12 y Sputnik