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Economía
Alfredo Serrano: En Venezuela se ha democratizado el consumo, falta democratizar el aparato productivo

Caracas, 18 Mar. AVN.- Para el economista español Alfredo Serrano Mancilla uno de los grandes retos de la economía venezolana está dirigida a impulsar una verdadera democratización del sector productivo, con el impulso de nuevas unidades y actores productivos que generen los bienes y servicios que actualmente requiere la población.

“El cambio estructural es la gran revolución productiva; hay que producir más, mejor y con nuevos productores; porque si sólo produce uno (una gran empresa) al final la dependencia es hacia esa empresa”, refirió este miércoles en una entrevista con la Agencia Venezolana de Noticias.

Explicó que hace 15 años, cuando comenzó la Revolución Bolivariana, no se discutían las importaciones como un problema, porque solamente una pequeña porción de la población tenía suficientes ingresos para consumir los bienes que se importaba.

“Hoy en día se ha democratizado el consumo y ahora consume la mayoría de la sociedad, lo cual exige que haya una mayor oferta para esa demanda, esa nueva demanda exige nuevos productos, entonces cómo se está haciendo, cómo se está resolviendo: por ahora, importando en proporciones importantes, un reto nuevo en enfrentar lo que llamo el rentismo importador del siglo XXI”, argumenta este investigador social.

Considera que esta transformación necesaria a las estructura económica del país permitirá ofrecer bienes y servicios a la población y evitar que la burguesía importadora, que actualmente controla buena parte de la economía, no acabe sacando dólares del país, o especulando con los precios y desabastecimiento.

“Se ha democratizado el acceso a los servicios sociales y el consumo, ahora falta democratizar el aparato productivo”, agregó.

Recordó que la necesidad de esta transformación del aparato productivo ha sido planteado por el comandante Hugo Chávez en su Golpe de Timón y en el Plan de la Patria.

Serrano Mancilla, es director del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica, institución que actualmente mantiene dos grandes líneas de trabajo: una analiza los desafíos y retos que se actualmente se presentan al interior de los distintos procesos de cambios que vive la región y la otra la caracterización que asume la derecha en América Latina.

En este sentido, buscan identificar estas nuevas máscaras que asume la derecha en latinoamérica para presentarse a la población como algo nuevo, lo cual tiene relación con la promoción de liderazgos jóvenes que plantean una neutralidad aparente en sus planteamientos.

“Disfrazándose de técnicos, procurando incluso no confrontar ideas a veces, sino planteando un discurso de la buena onda, estamos procurando ver cuánto de esta derecha es uniforme, o heterogénea, cuánto hay de la vieja derecha, y en cuanto los medios de comunicación dominantes influyen en esta nueva derecha”, explica.

De igual manera, se busca observar como a veces se sintonizan los discursos de los viejos comunicadores que difundían las ideas de las derecha en los años ochenta y los noventa.

“Si uno observa cómo El Nacional en Venezuela plantea las cosas, pareciera que todavía está en los (años) ochenta o los noventa pero, a la vez, uno ve como (Henrique) Capriles intentaba cambiar el discurso en la época de las campañas electorales. Esto se observa en Argentina, en Ecuador, ver el conjunto de la derecha y los patrones económicos de comportamiento”, refirió.

Indicó que la derecha latinoamericana responde con sentido común porque se dan cuenta que actualmente no se pueden comportar de la misma manera como lo hacían hacen 20 años.

“Ya no pueden seguir jugando en la cancha en que podían hablar de que lo único importante era firman un acuerdo de libre comercio o someterse al Fondo Monetario Internacional, ya no pueden decirlo porque hay un cambio de época en América Latina que los obliga a jugar en cancha opuesta, por eso se reinventan. Los proceso de cambio como la revolución bolivariana, la revolución ciudadana (en Ecuador), en Bolivia, ya no tienen los mismos enemigos, aunque proceden de ahí pero no son lo mismos”, reflexiona.

Fuente: AVN