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@javiercc21

I

Un año después de las elecciones presidenciales y parlamentarias realizadas en febrero del 2017, el Gobierno ecuatoriano convocó a las urnas a los 13.026.598 ciudadanas y ciudadanos habilitados para votar. Esta vez, para pronunciarse en la consulta popular y referéndum de modificación de siete aspectos de la Constitución. Según el Consejo Nacional Electoral-CNE, acudieron a las urnas el 74,80% de votantes, aproximadamente siete puntos porcentuales menos que en las elecciones del año anterior. El sistema ecuatoriano incluye el voto obligatorio entre los 18 y 65 años, y opcional para los residentes en el exterior, mayores de 65, jóvenes entre los 16 y 18 años y extranjeros con más de 5 años en el país y mayores de 16 años.

Según los datos promulgados por la autoridad electoral, con el 98,7 % de las actas escrutadas, las siete preguntas consultadas fueron aprobadas por la ciudadanía con un promedio del 67,7 % de los votos, mientras que los ciudadanos que votaron por el No obtuvieron en promedio el 32 %. Esto significa que se ha modificado la Constitución ecuatoriana en siete temas: corrupción, reelección, organos de control, plusvalía urbana, territorios de explotación petrolera y minera, y no prescripción de delitos contra niños, niñas y adolescentes.

Se inscribieron 30 partidos, movimientos y organizaciones a favor de los cambios constitucionales y cuatro organizaciones en contra, aunque sólo una -el Foro de las Mujeres- realizó campaña por el NO en la práctica. Además vale recalcar que el CNE no permitió inscribir al movimiento ciudadano (autodenominado Revolución Ciudadana) constituido por el expresidente Rafael Correa para participar en la consulta-referéndum. Por tanto, la campaña por el No se desarrolló sin todas las condiciones dispuestas por las autoridades electorales, recurriendo a una campaña social apoyada por las redes de grupos ciudadanos locales y militantes del fragmentado partido Alianza PAIS.

En tal sentido, el triunfo del Sí tiene cuarenta grupos como ganadores, entre quienes está el presidente Lenín Moreno, el partido de derecha CREO-SUMA, liderado por Guillermo Lasso y Jaime Nebot, algunos sectores indígenas agrupados en Pachakutik, y grupos cercanos al expresidente Lucio Gutierrez y Bucaram. El porcentaje logrado por el No, en cambio, puede adjudicarse como capital político del expresidente Correa y el sector de Alianza PAIS, que le acompañó en la campaña en camino de conformar un nuevo partido, ahora en oposición a Lenín Moreno.

II

En el cuadro que sigue a continuación, se muestra la votación por cada pregunta, con el detalle del porcentaje de votos por el Sí y el No de cada una.

Fuente: Consejo Nacional Electoral Ecuador

Estos porcentajes indican que los partidarios del expresidente Rafael Correa respondieron a la propuesta de votar contra la pregunta tres –referida a la reestructuración del Consejo de Participación Ciudadana– alcanzando el 36,8 %; contra la pregunta seis –dispuesta para revocar la ley de impuesto a la plusvalía del suelo urbano– llegando al 36,77 %  y contra la pregunta dos –dirigida a la proscripción para la reelección indefinida– con el 35,64 %.

Lo anterior responde a que la campaña contraria a la consulta y referéndum concentró esfuerzos en controvertir esas tres preguntas. Los porcentajes alcanzados por el No en esas tres preguntas, también indican que las y los votantes de Alianza PAIS dieron su respaldo mayoritario al expresidente Correa, teniendo en cuenta que en la primera vuelta presidencial –en febrero de 2017–, la fórmula Moreno-Glas alcanzó el 39,35 %, es decir, 2,55 % más que las preguntas más votadas a favor del correísmo en la consulta.   

Ello significa que el caudal de votos a favor del Sí en la consulta-referéndum, representa, en su mayoría, a los votantes de las distintas facciones de la derecha, si se tiene como referencia esa misma primera vuelta electoral, en la cual Guillermo Lasso  –de la alianza CREO-SUMA– llegó al 28,10 %, Jaime Nebot al 16 %, Bucaram 4,8 %, y otras formaciones de centro cerca del 11 %.

Si se comparan los resultados de la segunda vuelta electoral de abril del 2017, el presidente Lenín Moreno obtuvo el 14 % más de los votos logrados por el No en la consulta-referéndum, y la derecha puso toda su votación de respaldo al Sí, representando un porcentaje definitivo para los resultados favorables a la inicitiva liderada por Moreno.

El comportamiento electoral por regiones y distritos electorales en la consulta-referéndum también muestra algunas tendencias importantes para analizar en función de ver de forma comparada las elecciones presidenciales del 2017 y el futuro electoral del país, teniendo en cuenta la reconfiguración del escenario político derivada de la ruptura entre Lenín Moreno y Rafael Correa. La división electoral es de 24 distritos, distribuidos por la división política-administrativa del país. Para efectos análiticos sólo se incluyen en el siguiente cuadro las preguntas 2, 3 y 6,  que fueron las más votadas por el No –por ser las de mayor agitación y disputa en la campaña– y porque las otras cuestiones resultan en buena medida intrascendentes para el escenario electoral. 

Los recuadros sombreados en verde muestran los distritos electorales donde la votación por el No se acercó a la votación de Lenin Moreno en el 2017, posicionando a Rafael Correa como el canalizador de la votación. En 14 de las 24 provincias las preguntas dos, tres y seis, mantuvieron esa tendencia y se mantuvo la constante alcanzada por el expresidente Correa de captar la votación de Alianza PAIS, puesto que los porcentajes alcanzados están entre el 1 % y el 5 % menos que la votación obtenida por el presidente Lenín Moreno en la primera vuelta electoral del 2017. Es destacable el comportamiento electoral en Manabi donde Rafael Correa ganó en las tres preguntas destacadas.

En cinco provincias, los votantes de Alianza PAIS en la primera vuelta presidencial del 2017 no se comportaron con la tendencia anterior. En los recuadros sombreados en celeste se muestran las provincias con porcentajes por el Sí de los votos duros de Alianza PAIS. Una votación de AP reñida en torno a las dos opciones en disputa.  Entre ellas está la provincia de Esmeraldas, donde ocurrió un atentado contra la polícia y donde fue atacada la caravana del expresidente Correa en la campaña por el No.

En las otras cinco provincias, sombreadas en amarillo, los votantes por el No en la consulta-referéndum superan a los votantes por Lenín Moreno en la primera vuelta presidencial. Se destacan la provincia costera de Guayas donde la votación por el No llegó al 42 %, mientras que la fórmula Moreno-Glas obtuvo el 38,7 %.

El No ganó entre los ecuatorianos en el exterior, con una votación muy importante en Europa donde residen más de 250 mil ciudadanos y ciudadanas del país. Los porcentajes obtenidos por las siete preguntas fueron: pregunta dos, 54,8 %; pregunta tres, 54,87 % y pregunta 6, 54,67 %. Los residentes en Norteamérica y Asia votaron a favor del Sí, sin embargo, la cantidad de residentes en esos países no llega a los veinte mil.

Algunas repercusiones de la consulta

La misión de observación electoral de la OEA publicó su informe mostrando la tranquilidad en los comicios, y a la vez señalando una dura crítica a la constitucionalidad de la consulta popular y el referéndum: “(…) muchos de los cuestionamientos al proceso electoral podrían haberse evitado si se hubiera contado con un pronunciamiento expreso de la Corte Constitucional como máximo órgano de control, interpretación y administración de justicia constitucional”. Esto hace referencia a la decisión del presidente Moreno de convocar a la consulta popular y el referéndum sin contar con el aval de legalidad de la Corte Constitucional, que al parecer vulnera los artículos 104, 438 y 443 de la Constitución Nacional.

Los partidos aliados en CREO-SUMA liderados por Guillermo Lasso y Jaime Nebot, conminaron al presidente Lenín Moreno a romper con todas las orientaciones económicas y políticas del “correismo”, hablando como ganadores de la consulta. Al tiempo que algunas instituciones estatales comenzaron a exigir investigaciones contra el expresidente Correa al pensarlo debilitado tras la ruptura de Alianza PAIS y la victoria del Sí, que le impide postularse a un nuevo período presidencial.

El expresidente Rafael Correa logró consolidar en la campaña del No su relación con el electorado que en otrora compartía con el actual presidente en Alianza PAIS, teniendo la posibilidad de construir una propuesta electoral con posibilidades de triunfo territorial en las elecciones municipales en 19 de las 24 provincias del país, como denota el análisis de las secuencias electorales detalladas en este informe.

[1] http://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/politica/3/el-pais-se-pronuncio-a-favor-de-las-7-preguntas-de-la-consulta

[2] https://resultados2018.cne.gob.ec

[3] http://www.celag.org/la-revolucion-ciudadana-disputa/

[4] http://www.celag.org/infome-post-electoral-ecuador-2017/

[5] www.cne.gob.ec

[6] www.oas.org misión de expertos de la OEA, Consulta Popular. http://www.oas.org/es/cidh/prensa/comunicados/2018/021.asp

[7] https://t.co/yzza57ZJ9o