2 min. lectura

Todos los teóricos del análisis de políticas públicas, desde Harold Lasswell hasta nuestros días, coinciden en que lo más importante al momento de diseñar una política es intervenir sobre la causa del problema público. Hacerlo sobre los síntomas, si bien es necesario, no es suficiente. Recomendación que no difiere de otras disciplinas o ciencias. Por ejemplo, ante episodios de fiebre por infección, siempre se hace necesario controlar la fiebre, pero mientras no se indique un tratamiento para la infección, el problema persistirá.

Identificar la verdadera causa y dar con el factor determinante del problema público es una de las tareas que entraña mayor dificultad en el proceso de diseño de una política. Requiere una correcta definición del problema y una exhaustiva estructuración que permita identificar los factores asociados y determinantes, así como claridad en la distinción entre los síntomas y las causas.

El problema público que nos ha ocupado desde 2013 está definido como “la dificultad del pueblo venezolano para acceder a alimentos, medicamentos y productos de higiene”. Parte de la definición de este problema público pasa por precisar las características de estos bienes. No se trata de todos los bienes de la economía, son principalmente los de alto consumo, asociados a la vida y a la salud de los venezolanos; no son todos los alimentos, sino aquellos cuya producción y distribución está concentrada en pocas empresas agroindustriales las cuales se constituyen como oligopolios y cuentan con más del 80% de los mercados (harina de maíz precocida, harina de trigo, pastas alimenticias, arroz, aceite, margarina, caraotas, huevos, carne de res, leche, carne de pollo). En cambio, aquellos alimentos cuya producción y distribución no está concentrada en pocas empresas no han sido difícil de acceder por parte de los hogares venezolanos (hortalizas, verduras y frutas).

Para identificar la causa de un problema público es necesario hallar el “por qué”, pregunta que debemos formularnos tantas veces hasta que lleguemos al verdadero origen del problema. El que sea difícil el acceso a los alimentos no es porque haya colas o porque haya proliferado un mercado paralelo e ilegal (bachaqueo). Éstos son los síntomas o manifestaciones del problema, no son las causas.

Seguir leyendo