9 min. lectura

En el Perú actualmente existen tres fenómenos interesantes a destacar: 1. La presencia por más de dos décadas del fujimorismo, cuya polarización (a favor o en contra) pareciera definir la elección. 2. La casi nula representación del histórico partido APRA. Pese a la fragmentación, el fujimorismo es la fuerza más estable de las últimas dos décadas en un escenario de debilidad de los partidos políticos y altos niveles de volatilidad electoral. 3. La mayoría de las fuerzas que compiten en las elecciones son de derecha y es posible que la elección final se termine dirimiendo por estas. A diferencia de la polarización en la anterior elección de 2011 entre el supuesto “chavismo” de Ollanta Humala y la derecha del fujimorismo. Verónica Mendoza constituye la única alternativa progresista de centro izquierda, en caso de superar el actual empate técnico que mantiene con Kuczynki.

Keiko Fujimori: Lideresa de Fuerza Popular una de las tantas denominaciones de un fujimorismo capaz de recomponerse y retener una importante cuota de poder en el Congreso. Su trayectoria política se remonta a su herencia familiar, hija del ex mandatario Alberto Fujimori, quien cumple una pena de 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad, corrupción y homicidio. Como congresista, y enmarcada en la lucha contra la delincuencia organizada, logró aprobar la reducción de beneficios para quienes se acogen a la llamada “confesión sincera” de delitos. Siguiendo la línea de “mano dura” su programa “Delincuencia, basta ya”, consistirá en desplegar a los miembros de las Fuerzas Armadas para cuidar las instituciones públicas y así permitir que más de 10,000 policías puedan patrullar las calles.

En octubre de 2012 junto a sus hermanos solicitó un “indulto humanitario” para Alberto Fujimori, a sus 77 años por razones médicas. Ya en campaña, se ha intentado diferenciar de la figura de su padre e irónicamente afirma que “descarta la posibilidad de un indulto presidencial”. Lo que más inquieta a la sociedad, así lo manifiesta la creciente oleada de manifestaciones en su contra, es que recree el autoritarismo, el desprecio por las instituciones y la corrupción asociada al del fujimorato. El último trascendido la vincula indirectamente con los llamados Panamá Papers, al igual que Kuczynski.

Keiko comparte con el viejo fujimorismo el nulo interés en las definiciones ideológicas y la primacía del personalismo del líder. Aunque aspira a ser aceptada como un proyecto de país reformista, responsable y con sensibilidad social, sostiene el modelo vigente de libre mercado cuyas bases fueron plantadas por Alberto Fujimori.

El fujimorismo, en su plataforma política, respalda todos los tratados de libre comercio, tanto bilaterales como multilaterales. Un Gobierno de Fuerza Popular profundizaría estos procesos, en especial la participación en la Alianza del Pacífico y la APEC.

Pedro Pablo Kuczynski: Líder de Peruanos por el Kambio (PPK). Economista en la Universidad de Oxford (Reino Unido) y Magister en Administración Pública por la Universidad de Princeton (USA). PPK representa a la tecnocracia que ha sido fundamental para la estabilidad macroeconómica y alguien confiable para el establishment empresarial internacional.

No cuenta con una estructura partidaria propia, sino que expresa más bien el nomadismo político. En su trayectoria como funcionario público, se ha encargado de favorecer al capital internacional. Se desempeñó como gerente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y Ministro de Energía y Minas en los dos gobiernos de Belaúnde. Como ministro impulsó la ley Nº 23231, la cual desató la polémica dado que concedía exoneraciones tributarias a las empresas petroleras extranjeras, favoreciendo  remesas millonarias. También se desempeñó como ministro de Economía y Finanzas durante el gobierno de Alejandro Toledo Manrique, cargo al que debió renunciar a causa del aumento de protestas sociales en Arequipa por la privatización de empresas eléctricas. Fue candidato a la presidencia de Perú en las elecciones generales del 2011, quedando en tercer lugar, por debajo de Ollanta Humala y Keiko Fujimori y apoyando a ésta última en ballotage.

Entre sus prioridades, en caso de llegar a ser elegido presidente, se encuentran lograr que todos los peruanos accedan a servicios de agua y cloacas. Desde hace veinte años existe una ofensiva para que la gestión del agua en el Perú pase a manos privadas y se convierta en un negocio. Por eso no menor que en 2007 PPK haya fundado la ONG “Agua Limpia” para proveer agua potable y alcantarillado. Afirma que en 120 días su gobierno, reactivaría la economía y combatiría la criminalidad para darles seguridad a las familias de todo el país. También ha manifestado que como presidente sancionaría una ley que garantice la prisión domiciliaria por ancianidad, lo que beneficiaría directamente a Alberto Fujimori.

Verónika Mendoza: Estudió en París, licenciándose en Psicología. Realizó una maestría en la Universidad Sorbona y obtuvo una maestría en Educación, en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Madrid, España.

Militó en el Partido Nacionalista Peruano del actual presidente, de donde se apartó por diferencias políticas antes de que éste ganara las elecciones nacionales. Actualmente se desempeña como congresista por Cusco para el período 2011-2016 por Gana Perú, la Alianza constituida para las elecciones generales del Perú de 2011, bancada a la que renunció en el 2012 tras conflicto en Espinar, pasando poco después a formar parte de Acción Popular – Frente Amplio. Actualmente es candidata a la Presidencia por el Frente Amplio, luego de ganar las elecciones internas de dicho partido en octubre de 2015.

Su programa, lejos de ser radical, expresa un reformismo de centro izquierda. Entre sus propuestas se incluyen una “Revolución productiva” cuyo objetivo es la diversificación de la economía poniendo énfasis en el agro y en el turismo. Así se apoyará en créditos, con un fondo de para microempresarios y seguridad jurídica, el Incremento del sueldo mínimo y mayores garantías laborales, la renegociación de los contratos con el Estado y la revisión de los tratados de libre comercio. La candidata también ha expuesto su posición en contra del TPP, la lucha frontal al crimen organizado y la profundización de la reforma universitaria y el incremento de recursos en investigación. Además de una reforma en los servicios de salud pública y la regulación de los precios de los medicamentos. Su programa de gobierno, el único orientado hacia una opción progresista, propone que el Estado funcione en beneficio de los ciudadanos, presentando un Estado fuerte y moderno. Una de sus principales propuestas propone un proceso constituyente con el objetivo de redactar una nueva Constitución, que le permita al Estado recuperar la soberanía de los recursos energéticos e hídricos.

Su principal capital político es el de representar un recambio generacional y una opción frente al modelo neoliberal que continúa en vigencia desde el fujimorato, que dejando atrás un modelo industrialista, significó un modelo neoliberal y exportador de materias primas. La disputa entre los candidatos derechistas podría resultar favorable si el Frente Amplio puede recrear el mismo escenario de 2011 donde Humala venció a PPK y capitalizó el voto antijujimorista en el ballotage.

Alfredo Barnechea: es un intelectual y político peruano de 63 años. Estudió en la facultad de letras de la Pontificia Universidad Católica del Perú y en la Universidad de Harvard una maestría en Administración Pública en 1990.

Tradicionalmente asociado al APRA  fue diputado de Alán García, aunque su militancia aprista terminó en 1988, nueve años después de su afiliación oficial, debido a la estatización de la banca anunciada por García en su primer gobierno. En el panorama electoral, luego de la exclusión de Acuña y Guzmán, el candidato se posicionó con una propuesta de cambio, aunque con una tendencia de centro. Sin embargo su decisión de invitar a Hernando de Soto a formar parte de su equipo, un economista que fue asesor de Alberto Fujimori (hasta el año 1992) y de Keiko Fujimori (durante la campaña del 2011) lo acercó más a una línea de continuismo que propuesta de ruptura.

Si bien experimentó un crecimiento de su electorado sobre todo en el sector urbano en Lima, su perfil a ratos de aristócrata y pensador adinerado lo alejaron de los sectores populares. Respecto a su programa de gobierno, todas sus propuestas se enmarcan en un retorno a la época de Belaunde, a modo de un belaundismo para el siglo XXI focalizado en la creación de infraestructura, nivel de carreteras y construcciones. El candidato a la presidencia afirma que la intención es transformar el Perú industrializándolo en una generación y dejar de ser solo productores de materias primas, pero al mismo tiempo es necesario continuar con algunos beneficios del modelo económico actual. En materia de seguridad ciudadana, insiste en llevar a cabo una reforma de la policía y propiciar el desarrollo de inteligencia.

Alan García: Dos veces electo presidente, ha tenido algunos virajes en su carrera política. Inicialmente fue candidato a la presidencia en 1985, con un perfil de izquierda, enmarcado en el APRA, partido cercano a la socialdemocracia. Aunque luego en el transcurso de la presidencia, viró hacia una postura más de derecha. En 1991, cuando ya no presidía su primer gobierno, fue acusado por el parlamento de diversos delitos, entre ellos enriquecimiento ilícito, contra la fe pública, coimas en la compra de aviones de guerra (Mirage 2000), y entre otras.

Sobre la candidatura de García pesan graves acusaciones vinculadas a las conmutaciones de penas a reos vinculados con el narcotráfico, la muerte de policías y civiles durante un enfrentamiento en Bagua, encubrimiento de hechos delictivos durante su segundo mandato, entre otros. Además fue acusado del delito de enriquecimiento ilícito por su presunta participación en un acto de corrupción dentro del Banco de Crédito y Comercio Internacional (BCCI)[1].

En esta oportunidad, su candidatura es producto de una alianza entre el APRA y el Partido Popular Cristiano (PPC), partido de centro derecha basado en la doctrina social cristiana.

[1]http://larepublica.pe/politica/699434-alan-garcia-y-el-historial-de-denuncias-y-malos-manejos-que-pesen-en-su-contra