Fue fiscal. Ahora es diputado por el partido Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA) y vicepresidente de la Asamblea Legislativa. Proviene de las filas del histórico Partido ARENA, con el que rompió para incorporarse a esta última formación política. A partir de 2013, apoya la candidatura de Antonio Saca, otro dirigente que había roto con el “universo arenero”. De alguna manera, el espacio de derecha se va fragmentando. Frente al triunfo del candidato a la Presidencia, Salvador Sanchez Cerén (FMLN), el partido GANA decide apoyar algunas de sus propuestas legislativas y termina dotándolo de mayor gobernabilidad institucional. La victoria del FMLN por pocos miles de votos frente al candidato del Partido ARENA lo llevó a acordar con los diputados de este partido. GANA se convirtió no solo en la tercera fuerza del sistema político, sino en un gran aliado del presidente. Se presentó como el dirigente de un partido que aspira a la justicia social y que cita a Salvador Allende para impulsar a los jóvenes al cambio social.

GANA intenta “pivotear” en una zona gris que dispute –en el futuro- votos de ARENA y del FMLN y estabilice sus dirigentes y candidatos. Antonio Saca y Gallegos son sus dirigentes más importantes y han demostrado cierto “viraje” de los históricos imaginarios y propuestas de ARENA. Para las elecciones presidenciales de 2014, GANA realizó una alianza con partidos de centroderecha que se denominó “Unidad” y que llevó a Antonio Saca como candidato a presidente (2014).

Gallegos ha insistido en que la inseguridad y la situación económica representan los grandes problemas de los salvadoreños. En torno a la primera cuestión ha promovido una acción decidida del Estado contra las pandillas. Apoyo medidas excepcionales y la salida a las calles de los militares. Ha defendido la posibilidad de defenderse o tomar justicia frente a los ataques pandilleros e indicó que los mareros no tienen posibilidad de “rehabilitación”.

La discusión sobre el orden y la capacidad estatal de monopolizar la fuerza atraviesa a toda la clase política. Por ahora, no han encontrado soluciones que puedan morigerar la delincuencia ni dotar de mayor protección social a los ciudadanos. Gallegos intenta representar un nuevo ordenancismo social. Aumentar la capacidad del Estado de controlar el territorio, impulsar a los militares al control de la inseguridad y desarrollar algunas políticas públicas de contención.

La alianza con el Gobierno del FMLN ha traído algunas tensiones al interior de GANA, sobre todo, a la hora de votar diversas leyes (como la reforma de las pensiones). Su lugar de aliado y de opositor –al mismo tiempo- puede eclipsarlos o potenciarlos como una “derecha con sensibilidad social” frente a ARENA. Hoy Gallegos mantiene un lugar institucional que le permite fortalecer sus posiciones, solo resta ver qué destino electoral puede tener su partido en el marco del conglomerado “Unidad”. Sobre todo, cuando la figura de Antonio Saca sigue siendo un referente.