El candidato de centro derecha postulado desde el Partido Haitiano Tet Kale (PHTK) está a punto de convertirse en el nuevo presidente de Haití, luego de las elecciones presidenciales y legislativas llevadas a cabo el domingo 20 de noviembre. Según los resultados anunciados por el Consejo Provisional Electoral (CEP) ha sido el ganador en primera vuelta con el 55,67% de los votos. Aunque los resultados dados a conocer por el CEP son preliminares y los partidos cuentan con un plazo de tiempo para efectuar reclamaciones legales, bajo  estos resultados definitivos no tendrá lugar la segunda vuelta prevista para el 29 de enero.

Su primera incursión en la política tuvo lugar en los comicios del 25 de octubre de 2015, que fueron anulados por presunto fraude, y en los cuales resultó ser el candidato electo con un 32,81% de los votos, seguido de Jude Célestin, con un 25,27%.

Moïse (1968) es el líder representante de las elites agrarias del país y ‘protegido’ del presidente Michel Martelly. Conocido por dedicarse a la producción de banano con su empresa AgriTrans, ha sido también señalado por supuestos vínculos con el narcotráfico.

Jovenel Moïse proviene del Departamento Nordeste de Haití, una zona rural limítrofe con República Dominicana, de dónde emigró con su familia a Puerto Príncipe. En la capital completó su formación primaria y secundaria, para continuar con sus estudios superiores de Ciencias de la Educación, en la Universidad Quisqueya.

A pesar de haberse formado como maestro, Moïse se desempeñó en el sector agroindustrial. En el mismo desarrolló una carrera que le permitió, en 2004, fungir como Secretario General de la Cámara de Comercio e Industria de Haití, logrando durante su mandato cohesionar a las cámaras de comercio regionales. Más adelante, en 2008, accedió al sector energético, como copropietario de la Compañía Haitiana de Energía (COMPHERNER S.A.). Posteriormente, en 2012, fundó la compañía AgriTrans, creando así la primera zona franca agrícola del país.

Dada su trayectoria, el enfoque de su programa hacia el desarrollo del sector agroindustrial es clave para Moïse, pues de ahí viene el grueso de su capital político. En particular, cabe resaltar algunos elementos de su programa vinculados con medidas de protección al campo. Una de sus propuestas en este sentido es la creación de una unidad de policía rural para garantizar la vida y la propiedad de los campesinos. Asimismo, promete una política orientada a fomentar el sector por medio de la construcción de áreas de riego, la creación de zonas de agro-producción dedicadas a la exportación y de zonas de procesamiento agrícola.

Su apuesta por el turismo, un sector al que le ha apuntado el actual gobierno, es otro de los ejes centrales de su programa, en particular cabe resaltar su interés por facilitar la construcción de hoteles, así como de flexibilizar la entrada de divisas al país.

La realización de las eleccciones en Haití originalmente estaban previstas para el domingo 9 de octubre, sin embargo  fueron pospuestas ante  el paso del huracán Matthew y un saldo de al menos 283 muertos. Si bien Moïse se presenta como el liderazgo más fuerte de cara a los comicios, el retraso de la cita a enero de 2017 podría alentar cambios en la orientación del electorado, dado que su vínculo con el oficialismo (que tendrá que afrontar los estragos de Matthew) podría convertirse en su espada de Damocles.