Por Bárbara Ester
@barbarastereo

Julio Guzmán (31 de julio 1970) es un economista y político peruano. Realizó una maestría en Georgetown y un doctorado en políticas públicas en Maryland. Entre el 2009 y 2011 se desempeñó como funcionario en el Banco Interamericano de Desarrollo (EEUU). Fue Secretario General de la Presidencia del Consejo de Ministros (2012) durante el gobierno de Ollanta Humala, sin embargo, en febrero de 2013 presentó su renuncia.

En las elecciones de 2016 se presentó como candidato a la Presidencia de la República de Perú por el partido político Todos por el Perú (ex-Coordinadora Nacional de Independientes). A pesar de haberse instalado fuertemente y ubicarse en segundo lugar en intención de voto -Guzmán ha tenido un ascenso meteórico habiendo sido en un comienzo el menos conocido de los diecinueve candidatos que disputaron la presidencia- su candidatura fue anulada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en una ajustada votación (3 votos contra 2).

La incertidumbre comenzó a principios de 2016, a partir de las investigaciones sobre las fórmulas presidenciales que solicitaban inscripción para las elecciones generales del 10 de abril. Finalmente, el Jurado Electoral Especial Centro (Lima) descalificó su candidatura alegando errores de procedimiento menores, tales como no contar con quórum de militantes del partido y una convocatoria a asamblea que fue realizada sin la anticipación como prevé la ley electoral. En la misma resolución fue excluida también la candidatura de César Acuña (Alianza por el Progreso), aunque el motivo eran de mayor gravedad: actividad proselitista prohibida expresamente en el artículo 42 de la Ley de Organizaciones Políticas.

Sus abogados alegaron en su defensa que al menos las candidaturas de Alan García y de Pedro Kuczynski habían cometido las mismas fallas. Asimismo respaldaron con material audiovisual entrega de dádivas en actos de campaña realizados por Fuerza Popular, la agrupación de Keiko Fujimori. En ningún caso las candidaturas mencionadas fueron impugnadas.

El abrupto cambio en vísperas de los comicios benefició tanto a Keiko Fujimori como a Pedro Pablo Kuckzynski, siendo éste último quien ganara el balotaje del 5 de junio. Guzmán apoyó públicamente al candidato electo al igual que la mayoría de los partidos políticos y distintos espacios de la sociedad civil contrarios al retorno del fujimorismo.

Su campaña fue muy efectiva en redes sociales, apelando al voto joven, principalmente limeño y del sector A y B que simpatiza por un cambio pero con fuerte rechazo por la política partidaria. Lejos de representar a la izquierda o al progresismo, el estilo desideologizado y su imagen de “recién llegado” lo convirtieron en un “outsider”.

El partido político español, Podemos, denunció mediante un comunicado la similitud existente entre la estrategia comunicativa -diseño, afiches y tipografía- entre su campaña y la de Todos por Perú, encabezada por Guzmán. Además de hacer mención al plagio, el partido liderado por Pablo Iglesias destacó las diferencias de contenido en su programa político y discrepó con algunas de sus propuestas, considerando que a pesar de la semejanza visual difieren en cuanto la visión de país y de la política.

En abril del 2016, Julio Guzmán anunció su separación del partido Todos por el Perú, para emprender un nuevo proyecto político con miras a las elecciones de 2021. A través de su cuenta de Facebook, Guzmán informó que el nombre de su agrupación política será “Partido Morado” en alusión al color con la que instaló su campaña gráfica. La decisión fue tomada después de recibir varias propuestas de sus simpatizantes mediante redes sociales.

Lo cierto es que un reciente sondeo de Ipsosi Perú, afirma que el 60% de los entrevistados consideran que Julio Guzmán debe postularse a las elecciones presidenciales del 2021. El politólogo Mauricio Zavaleta opina que en el país existe una clase media insatisfecha que sigue buscando alternativas políticas no tradicionales. La clave para entender el éxito de Guzmán radica en su concepción de la modernidad en la cual “las ideologías ya no sirvenii”al mejor estilo Fukuyama. En su opinión, la solución es “el medio”.