Nació el 15 de marzo de 1977, en la Ciudad de Buenos Aires, y es uno de los representantes de la “nueva generación” que acompaña a Mauricio Macri en su gestión de Gobierno. Licenciado Ciencia Política por la Universidad Torcuato Di Tella, al igual que buen número del Gabinete presidencial, la mayor parte de sus “redes políticas” fueron construidas en ese cruce entre nuclemaientos empresariales, círculos de la clase alta, institutos de formación privados y asociaciones sociales de diverso tipo.

Sus primeros pasos en política los comienza a dar en el año 2003, ya directamente como legislador de la Ciudad de Buenos Aires por el partido Frente Compromiso para el Cambio. En el 2005, Mauricio Macri lo designa como presidente de los “Jóvenes PRO”, y, con la llegada de éste a la Intendencia de la Ciudad de Buenos Aires, Marcos Peña fue designado secretario general de la Ciudad, haciéndose cargo, entre otras funciones, del área de comunicación (ámbito de actuación respecto del cual se ha convertido en un pieza clave para la fuerza política de Macri). Actualmente, es un pilar fundamental del Gobierno nacional y uno de los estrategas claves de CAMBIEMOS. En noviembre del 2015, con M. Macri ya como presidente de la Nación, es designado jefe de Gabinete de Ministros, uno de los cargos más importantes en la estructura del Gobierno.

El caso de Marcos Peña, desde el punto de vista de su desarrollo político personal, es bastante congruente y paralelo al de la trayectoria del mismo PRO/CAMBIEMOS, que hasta diciembre del 2015 no tenia ningún distrito propio más que la Ciudad de Buenos Aires. En ese sentido, sus posiciones y discursos muchas veces dejan evidenciar un centralismo porteño que no deja de ser característico en la mayoría de los representantes de esa fuerza política. A este perfil, debe agregarse su inocultable pertenencia a una de las más tradicionales familias propietarias de la Patagonia argentina, los Braun Menéndez, involucrados (como no podría ser de otra forma) a todo tipo de apropiaciones territoriales indebidas, y denunciados por tropelías y salvajismos sobre los trabajadores de sus haciendas, y en el respeto por los pueblos originarios.

Una vez instalado en el cargo de jefe de Gabinete, Marcos Peña se ha ido convirtiendo en un auténtico personaje de la derecha en la Argentina. Todas las iniciativas emblemáticas del Gobierno de CAMBIEMOS en su vuelta por reposicionar al neoliberalismo como sustento de la dialéctica social, tuvieron a Marcos Peña como principal articulador político. Incluso desde el mismo inicio del Gobierno, en diciembre de 2015, cuando quisieron designar a ministros de la Corte Suprema de Justicia por decreto (circunstancia por la cual fue denunciado) o bien, como unos meses más tarde, cuando fue investigado por el desvío de unos fondos públicos para solventar un “call center” que se dedicaba a replicar en la redes sociales mensajes favorables al Gobierno y hostigar a la oposición. Este equipo de “redes” estaba directamente bajo la supervisión de Marcos Peña, y 40 de ellos trabajaban en la propia Casa Rosada.

En el 2017, Marcos Peña, junto con Mauricio Macri y otros funcionarios del Gobierno de CAMBIEMOS, fue denunciado por “encubrimiento de desaparición forzada de personas”, a propósito de la desaparición de Santiago Maldonado. Está circunstancia, y los incidentes alrededor de esta trágica muerte, ya permiten reconocer a Marcos Peña como un referente ideológico con capacidad de enunciación propia, recalcitrante, en relación con una perspectiva (de política) de derechos humanos –“de memoria, verdad y justicia”, como los gobiernos kirchneristas-  y como favorable a la entrega de mayores facultades y competencias a las fuerzas de seguridad interna, en lo que representa toda una opción determinada de posibilidad para el orden político y social del país.

Además de otras medidas cuestionables que llevaron su firma -algunas de las cuales han sido objeto de investigación judicial, como la compra de “aviones chatarra” o de “incompatibilidades manifiestas con la función pública y negocios privados”, entre halcones y palomas del Gobierno de CAMBIEMOS- Marcos peña se fue convirtiendo en uno de los mas reconocidos del primer grupo. Puesto varias veces en jaque por algunas articulaciones políticas fallidas, sobre todo en el primer semestre del 2018, su amistad personal con Mauricio Macri y su impermeabilidad frente a las criticas (debido, precisamente, a que se ocupa de las áreas de comunicación) lo mantienen en los primeros planes de la política argentina. Su destino político pareciera sujeto al destino del Gobierno de CAMBIEMOS.

 

Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica

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