Maximino Rodríguez, originario del departamento de León, es el candidato presidencial del Partido Liberal Constitucionalista de Nicaragua para los comicios que tendrán lugar el día 6 de noviembre en el país centroamericano. Su nombramiento se dio tan solo un mes después de negar tajantemente la posibilidad de presentarse a elecciones bajo ninguna formación política del país, mientras no se alcanzara un acuerdo de unidad de la oposición.

Rodríguez, quien hiciera parte de la contrarrevolución nicaragüense –conocida también como Resistencia Nicaragüense–, bajo el alias Comandante Wilmer, fungió como jefe del Comando Nacional Larry McDonald. En 1990 inició su proceso de desmovilización y se reintegró a la vida civil culminando su formación académica para, seis años más tarde, comenzar su labor como diputado, cargo en el cual sería reelegido por tres periodos.

De esta forma fue representante en Asamblea Nacional de Nicaragua entre 1996 y 2011. Su carrera política se desarrolló en las filas del liberalismo, fundamentalmente de la mano del PLC, hasta principios de 2016, cuando las desavenencias con el presidente de su formación política y expresidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, le hicieron alejarse de la plataforma liberal.

Sin embargo, pocos meses después, la presión de 15 líderes departamentales del PLC impulsó la candidatura de Maximino Rodríguez, excomando de Resistencia Nicaragüense. El ofrecimiento por parte Alemán, al que tan solo unos meses atrás fuera su principal detractor, produjo la ruptura del partido con algunas confederaciones y sindicatos aliados, a saber: la Alianza Democrática Nicarguense (ADN), Unidad Democrática Nacional (UDN), Movimiento Liberal Constitucionalista Ramiro Sacasa Guerrero (MLC-RSG), la Confederación General de Trabajadores Independientes (CGT) y la Unidad Liberal, Republicana, Sindical (ULRS).

Así las cosas, pocos meses después de la ruptura, Maximino Rodríguez reestableció relaciones con Alemán, señalando que “todos debemos perdonarnos para morir libres” y prometió evitar críticas posteriores al también líder del PLC.

Con la fórmula vicepresidencial de Martha McCoy –quien se desempeñara en la Secretaría de la Mujer– Rodríguez representa la segunda fuerza política del país, después de la fuerte crisis institucional que azotó en los meses pasados al Partido Liberal Independiente (PLI), la cual se zanjó tras la destitución de 28 diputados de la Asamblea Nacional por desacato al líder Pedro Reyes.

A pesar de ser la segunda fuerza política del país, en las encuestas prelectorales apenas alcanza un 5.9% de intención de voto, muy lejos del FSLN que, según los sondeos de mitad de año, roza el 60% de intención de voto. Ello hace pensar a diversos analistas que la intención del PLC es obtener diputaciones5, una afirmación que ha sido desmentida desde las filas del partido.