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La nueva Alianza que llevó a Macri al poder está aplicando una política de shock para construir un “nuevo” país “igual” al que el Menem y el radicalismo de De La Rúa hicieron en los 90s. El shock es la alternativa que eligieron, ni era necesario, ni era la única disponible. Posiblemente optaron por el shock para aprovechar los primeros instantes de crédito y resaca electoral, o para poder echarle la culpa al gobierno anterior o para devolver favores a velocidad de vértigo. Después de todo, para ganar la elección Macri se disfrazó de Papá Noel prometiendo un cambio y gobierno plural. Pero es Navidad, y el verdadero cambio es en el reparto de regalos.

Terminaron las elecciones y comenzó el fin del sueño del “Cambio” hacia la felicidad. ¿Es posible la felicidad “para todos”? No. Pero es posible prometerla y ganar una elección con ello. La sábana sigue siendo igual de corta, lo que ha cambiado es la mucama que la tiende y al parecer, o tiende muy mal, o solo se preocupa por el extremo derecho de la cama. La Alianza ha tardado menos de una semana en mostrar los dientes y eso es una buena noticia para la democracia. Porque el peor obstáculo para que una democracia logre ser el gobierno del pueblo es la hipocresía electoral. ¿Acaso alguien cree que la Alianza hubiese conseguido el punto de diferencia con Scioli si hubiese mostrado su verdadero plan y a sus ejecutores, la CEOcracia como genialmente la denominó Zaiat? Pero bueno, hay blindaje electoral y la moral electoral argentina es baja. Nadie cree que a corto plazo se penalice esta mentira; al grueso de la población la mentira que trastoca la democracia apenas le parece una picardía. Tarde o temprano muchos se darán cuenta que la sábana ya no los abriga y, por supuesto, vendrá la decepción y caerán los reproches sobre la nueva mucama. Cuánto tardará en hacerlo es el interrogante más importante, porque mientras más tiempo permanezca el péndulo en el lado derecho, mayor será el destrozo que esta nueva Alianza le hará al país.

Un vistazo a los rostros del nuevo ejecutivo, cargado de directivos de corporaciones, empleados de la banca internacional, agentes de los medios de comunicación, ex funcionarios menemistas y hasta integrado por algunos tránsfugas como Martín Lousteau, ex Ministro de Economía de CFK (ideólogo de las retenciones móviles que explican gran parte de la derrota electoral del 22/11) y J.C. Fábrega, expresidente del Banco Central durante la gestión de CFK (procesado por hacer negocios con la agencia de cambios de su hermano), nos dicen que no se trata de un ejecutivo de monjas. Macri eligió una banda de gatos para cuidar el atún de las arcas del Estado. De nuevo la moral política argentina es baja, y muchos ingenuos confían en que si los gatos son CEOs serán buenos cuidando el pescado.

El primer paso del equipo económico fue crear una enorme transferencia de ingresos, estimada en unos 60 mil millones de dólares, a los sectores concentrados y un contundente ataque al salario de los trabajadores generado por la megadevaluación, la eliminación de las retenciones y el salto inflacionario. En términos políticos, todo esto es una devolución sin disimulo a favor de los grupos económicos y financieros concentrados que apoyaron la Alianza Cambiemos.

Para quienes creían que la Alianza Cambiemos iba a avanzar sobre lo logrado por el kirchnerismo, este ataque al ingreso popular no les será indiferente. Quienes creyeron el cuento de la amistad y felicidad para todos que prometió Macri, estarán desencantados cuando vean que la Alianza no vino para mejorar los defectos, sino a destruir todo lo conquistado, para reconstruir el país de los 90 lo más rápido posible.

Que es lo que vendrá del gobierno de esta Alianza. Seguramente algo similar a lo realizado en Capital Federal. Subejecución del presupuesto en temas sociales, disminución de impuestos para los ricos y regresividad fiscal, apertura comercial, menos y peores puestos de trabajo para la mayoría y deuda.

¡Deuda! Esta es la gran variable sobre la que se sostendrá el gobierno de la Alianza Cambiemos y el gran cambio respecto al kirchnerismo. La sábana corta de la restricción externa también afecta a Cambiemos. El kirchnerismo la enfrentó administrando gradualmente el valor del dólar, restringiendo el uso de la moneda externa para el ahorro y moderando las importaciones. Prefirió continuar la estrategia del desendeudamiento incluso a pesar de que le generó problemas de liquidez. La Alianza por el contrario, tomó la decisión impopular de apostar al ajuste para restringir la demanda interna y achicar la brecha, y de financiarla con deuda externa. El péndulo es brutal y seguramente le seguirán en el camino privatizaciones a gusto y piaccere de la CEOcracia. Irónicamente el nuevo gobierno festeja una nueva estabilidad del dólar, pero ¿cuál es el logro de poner el dólar a un valor sideral? Como no va a ser estable el dólar a niveles del dólar paralelo que se espera que oscile entre 14/17 pesos a lo largo del año. Posiblemente se estabilice gracias al ingreso de dólares golondrinas, gaviotas, buitres y de todo tipo de deuda que ingresará gracias al apoyo de la comunidad financiera internacional. Más deuda. Y todo para permitirle a las corporaciones comprar dólares indiscriminadamente, para repatriar utilidades, para fugar capitales y para condenar a las generaciones futuras. Otro daño colateral de este modelo insensato será la apertura económica, porque la única forma de contener la inflación y agrandar un poco la sábana para evitar estallidos, es abriendo la economía. El cambio mayor respecto a la economía kirchnerista será precisamente el giro desde el desendeudamiento al endeudamiento. La llegada prometida de capitales externos del que hace alarde el nuevo gobierno es más deuda externa. ¿Cree Ud. que Macri habría conseguido su 1% de diferencia de haberles dicho a los argentinos que el pilar de su estrategia económica se basaría en la deuda?

Por lo pronto, el resultado inmediato ha sido un enorme regalo navideño a los trabajadores argentinos. Nuestro país pasó desde liderar orgullosamente la primera posición regional en términos de salario mínimo (ver gráfico 1), a ubicarse en un modesto lugar a mitad de tabla, superando a Honduras por unos dólares y por debajo del promedio regional, de Panamá, Costa Rica, Ecuador y Chile. Entramos de lleno al primer mundo como asalariados de segunda.

Gráfico 1. El salario mínimo en contraste regional. 2014-2015

En dólares corrientes del mes en que el salario entró en vigencia

Salario Argentina

Fuente: Elaboración propia a partir de las normativas nacionales