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@p_wahren y @ConverL

La intermediación de fondos es una de las actividades más tradicionales y más importantes de los bancos. En el negocio de la intermediación financiera, la principal variable para observar es el spread bancario. Esto es la diferencia entre lo que cobran los bancos en concepto de intereses por los préstamos (tasa activa) y lo que pagan bajo este mismo concepto por los depósitos (tasa pasiva). Esta diferencia está compuesta por los gastos operativos, los requerimientos de provisiones, los costos regulatorios (encajes) y la rentabilidad del banco. Sin embargo, influyen en ella –entre otras cosas y como en todos los negocios- los grados de concentración del sistema bancario, la liquidez disponible, el apalancamiento, el riesgo de devaluación, la inflación y el nivel de actividad. [1]

Considerando que la intermediación de fondos no es un negocio más sino que interviene en la distribución de recursos e influye fuertemente en la posibilidad de crecimiento y desarrollo de las naciones, resulta de interés analizar el comportamiento de esta variable en la región en comparación con el resto del mundo y  determinar así las posibilidades que brinda hoy el sistema bancario local para el desarrollo regional.

Análisis comparativo

Según el Banco Mundial el spread bancario en América Latina y el Caribe es de casi el doble que lo registrado por los países de altos ingresos. Nuestra región presenta una brecha de 7,54 mientras que el grupo de los países de mayores ingresos lo hace en 4,0.

Gráfico 1: Spread bancario por agregados

Fuente: Banco Mundial

Al desagregar por países al interior de la región se observa un comportamiento heterogéneo. Brasil presenta el mayor spread bancario (45,34), seguido por México con un guarismo de 23,02. Es decir que las dos economías latinoamericanas de mayor tamaño son las que cuentan con los mayores spread. El podio de los primeros cinco es completado por Jamaica (15,1), Haití (15,0) y Perú (13,9). Del otro lado, los cinco países que presentan menor brecha entre tasas son El Salvador (2,0), Ecuador (3,0), Suriname (5,4), Panamá (5,5) y Bolivia (5,7).

Al comparar la evolución durante 2016 se observa que Argentina registró el mayor incremento en el spread de toda la región. Esto es producto de la política del nuevo gobierno de desregular las tasas de interés (cuya brecha entre activas y pasivas antes tenía un límite): el spread bancario se incrementó un 37% pasando de 6,49 en 2015 a 8,94 en 2016. Otros países que registraron incrementos en el spread fueron Brasil (+9,4%), Venezuela (29,9%) y Paraguay (27,4%). Por el contrario, las mayores reducciones se vieron en República Dominicana (-4,7%), Honduras (-4,1%) y Ecuador (-3,3%).

Gráfico 2: Spread bancario intrarregional

Fuente: CEPAL

Evolución de los spreads

La visión económica tradicional, entre otros argumentos, afirma que el mayor spread en economías de menor desarrollo relativo se debe al mayor riesgo que presentarían estos países. El argumento radica en que al existir una mayor volatilidad macroeconómica el riesgo de impago por parte de los clientes es más elevado. Sin embargo, a la luz de los datos esta explicación resulta insuficiente e imprecisa para explicar la evolución de los spreads durante los últimos quince años y las diferencias intrarregionales.

Entre 2000 y 2016 América Latina acumuló un crecimiento del PIB de 54,5% mientras que los países de altos ingresos lo hicieron en 30,2%, poco más de la mitad. A contramano de la visión tradicional en estos años el spread bancario se redujo más en el segundo grupo de países que en el primero, con una variación de -10,6% y -9,5% respectivamente.

A continuación se evaluará la relación de estas variables en dos países de la región. En el caso de Brasil entre 2011 y Junio de 2016, mientras el PIB es estable el spread cae, cuando empieza a caer el PIB, aumenta el spread y cuando se recupera el crecimiento el spread sigue creciendo.

Gráfico 3. Variación de PIB y Spread Bancarios Brasil (2011-2016)

Fuente: Elaboración propia. Datos: PIB en Millones de USD, FELABAN. Spread CEPAL

Gráfico 4. Variación de PIB y Spread Bancarios Uruguay (2011-2016)

Fuente: Elaboración propia. Datos: PIB en Millones de USD, FELABAN. Spread CEPAL

El caso de Uruguay muestra un spread en continuo crecimiento mientras aumenta el PIB y un estancamiento a partir de la caída del PIB. En ambos casos, el spread aumenta aun cuando el PIB crece y cae el riesgo de morosidad.

Asimismo el diferencial de spreads entre los países tampoco parece estar asociado al tamaño de las economías ni al nivel de ingresos de la población. Por ejemplo, si miramos los extremos encontramos que Brasil siendo un país considerado como de Ingreso Medio Alto tiene el mayor spread de la región, mientras que El Salvador, catalogado como país de Ingreso Medio Bajo, presenta el menor.

Gráfico 5. Variación de PIB y Spread Bancarios (2000-2016)

Fuente: Banco Mundial y FMI

Conclusiones

El spread bancario constituye una variable fundamental en el negocio financiero y condiciona el desarrollo de las economías al influir en cómo y a qué costo se distribuyen los fondos. En América Latina el spread bancario prácticamente duplica al de los países de altos ingresos. Esto genera un perjuicio ya que encarece los préstamos que podrían ser volcados a la actividad productiva.

A pesar de que en los últimos quince años el desempeño macroeconómico de las economías latinoamericanas fue muy superior al del grupo de países de altos ingresos la diferencia entre spreads no se redujo y puede evidenciarse en los casos de Brasil y Uruguay como el mismo de hecho aumentó. Esta cuestión expone que existen otras variables no vinculadas al desempeño de los mercados que pueden explicar las diferencias en el nivel de spread. En este sentido, en el próximo informe abordaremos las diferencias en el grado de concentración bancaria entre países para entender cómo juega esta variable en la determinación de los spreads.

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[1]  El spread bancario en Argentina. Un análisis de su composición y evolución. Federico Grasso y Alejandro Banzas (2006).