El Gobierno de Bolsonaro ha provocado una sistemática situación de malestar social y económico profundizado por la desatención sanitaria.

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Bajo el lema “Brasil no puede parar”, el presidente Bolsonaro ha defendido su postura negacionista en una tentativa por “salvar la economía”, mientras ha intentado bloquear judicialmente las medidas de restricción a la circulación impulsadas por intendentes y gobernadores. Sin embargo, los números muestran que el Auxilio Emergencial fue el gran amortiguador de 2020. No sólo tuvo un efecto directo en las posibilidades de aislamiento social sino que también redujo la caída del producto que terminó rondando 4,1 % contra las estimaciones iniciales de -8,4 % y -14,8 %.i

Este programa fue el resultado de una articulación de los partidos opositores en el Congreso que consiguió aprobar un proyecto que implicó en promedio 600 reales (poco más de 100 dólares) que se repitieron en 6 pagos para 67,8 millones de brasileños alrededor de un tercio de la población con un presupuesto de 58 mil millones de dólares.

¿Por qué no se extiende el auxilio? Mientras se destapan distintos escándalos de “rachadinhas”ii de la familia Bolsonaro y el presupuesto de las fuerzas militares se abulta, la versión oficial dice que el dinero se acabó por lo que la ayuda será notablemente menor este año: 4 cuotas de 150 reales mensuales per capitaiii con un presupuesto total de 8 mil millones de dólares. Esta notable reducción implicará que 19,6 millones de personas (9,1 % de la población) intentaran sobrevivir en la extrema pobreza mientras que 61,1 millones serán pobres (28,9 %), afectando particularmente a las mujeres negras (38 % bajo la línea de pobreza y 12,3 % bajo extrema pobreza).iv Sin dudas, este escenario pone en jaque la vida de millones de brasileros en un contexto de aceleración de la inflación por alimentos y récord de desempleades y desalentades.

Mientras el consumo de carne bovina tocó su mínimo en 25 años, la región centro-sur experimenta la mayor sequía en 91 años, lo que promete nuevos aumentos de precios. El primer impacto directo será la energía eléctrica por el peso relativo de las hidroeléctricas en la generación lo cual no descarta racionamiento y apagones y, en segundo lugar, una nueva presión sobre alimentos por la escasez de agua para la producción agropecuaria. Todo este escenario de complejización del escenario social, exige un aumento de la asistencia estatal y un replanteo del fondeo público.

En un informe anterior ya estimábamos que los millonarios brasileros podían aportar entre 12 y 18 mil millones de dólares a partir de un tributo a las grandes fortunas (impuesto ya previsto en la Constitución desde 1988). En este sentido, 33 nuevos mil millonarios brasileros se incorporaron a la lista Forbes a lo largo de 2020, completando 238 brasileros que tienen un patrimonio de más de mil millones de dólares. La suma del patrimonio de estos ultrarricos se estima que es igual al PBI de Chile. Claramente, la pandemia ha tenido grandes ganadores y terribles perdedores.

En esta línea, CELAG viene destacando la posibilidad de aumentar la recaudación por las brechas que existen entre las tasas efectivas y legales del Impuesto a la Renta de las Personas Jurídicas que en el caso de Brasil asciende a 3,8. En este sentido, la revisión de las deducciones y exenciones podrían prácticamente cuatriplicar la recaudación, lo que podría alcanzar la suma de 80 mil millones de dólares adicionalesv y cubrir plenamente las erogaciones de un auxilio similar al 2020 sin crear déficit fiscal.

En términos macroeconómicos, se estima que una política redistributiva financiada por impuestos al 1 % de mayores ingresos tendría un efecto expansivo del PBI de, al menos, 2,4 %vi a partir del efecto multiplicador (transferencia de ingreso-consumo de las familias-nuevos ingresos fiscales y familias). A su vez, cada 100 reales invertidos en el programa de auxilio promovería que el ingreso total ascienda a 140 reales, por lo que también aumentaría la base impositiva y autofinanciaría parcialmente el programa. Este tipo de políticas tiene una centralidad tal que la CEPAL estimó que Brasil sólo crecería alrededor de 3,2 % en 2021 si se extienden los auxilios, los estímulos monetarios y se promueve la vacunación masiva.vii

La realidad está siendo peor que las estimaciones más conservadoras y la crisis socioeconómica sumada a la sanitaria está a la vuelta de la esquina. Después de un año de pandemia, la política brasileña no deja de ser noticia por el orden de prioridades establecidas desde el Gobierno de Jair Bolsonaro. Hace tan solo unas semanas, los titulares alertaban por el riesgo de colapso hospitalario en todos los estados, la falta de oxígeno en São Paulo la ciudad más rica de América Latina y sobre el retardo en la negociación por el acceso a las vacunas. El continuo recambio en las autoridades del Ministerio de Salud sólo ha profundizado el desconcierto generalizado. Mientras que el Congreso realiza una investigación pública sobre el (des) manejo de la crisis sanitaria, esta semana se anunció la organización de la Copa América luego de que Colombia y Argentina desistieran por atender otras prioridades de la agenda social y sanitaria. Es evidente que la vida de las grandes mayorías de brasileños no parece estar dentro de los ejes del Gobierno militar liderado por Bolsonaro. Parafraseando a Darcy Ribeiro,viii no es una crisis, es un proyecto.

i Sanches, Marina; Cardomingo, Matias y Carvalho, Laura (2021). “Quão mais fundo poderia tersido esse poço? Analisando o efeito estabilizador do Auxílio Emergencial em 2020″. Nota de Política Econômica, Nº 007, MADE/USP.

ii Es un esquema de malversación del dinero público en el cual Bolsonaro y sus hijos han nombrado asesores “fantasmas”, los cuales retribuían la mayor parte de los elevados sueldos a la familia a partir de “pequeños” pagos en efectivo.

iii El auxilio emergencial 2021 establece un beneficio familiar de 150 reales para hogares monoparentales, 250 reales para hogares de 2 o más personas y 375 reales para hogares con jefa de hogar sin cónyuge y con, al menos, un menor de 18 años.

iv Nassif-Pires, Luiza; Cardoso, Luisa y Oliveira, Ana Luíza Matos de (2021). “Gênero e raça em evidência durante a pandemia no Brasil: o impacto do Auxílio Emergencial na pobreza e extrema pobreza”. Nota de Política Econômica, Nº 010, MADE/USP.

v Estimación CELAG teniendo en cuenta la recaudación 2019 de la Receita Federal (165,8 mil millones de reales) y la brecha de recaudación entre la tasa legal y efectiva.

vi Toneto, Rodrigo; Ribas, Theo y Carvalho, Laura (2021). “Como a redistribuição de renda pode ajudar na recuperação da economia? Os efeitos multiplicadores da tributação dos mais ricos para transferência aos mais pobres”. Nota de Política Econômica, Nº 008, MADE/USP.

vii CEPAL (2021). Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe, año 2020.

viiiLa crisis de la educación en Brasil no es una crisis, es un proyecto”.

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Sergio Martín Páez

Licenciado en Economía por la Universidad de Buenos Aires. Magíster en Economía Política por FLACSO. Doctor en Economía de la Industria y la Tecnología por la Universidad Federal de Río de Janeiro (Brasil). Investigador del Instituto de Estudios sobre Estado y Participación de la Provincia de Buenos Aires.