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El pasado 13 de octubre salieron caminando de San Pedro Sula alrededor de 160 personas en busca de un una vida digna en Estados Unidos (EE. UU.), huyendo de la violencia en Honduras. Se fueron sumando en el camino personas y organizaciones, que de una u otra manera pusieron en evidencia el proceso de acumulación por desposesión y la violenta huella del neoliberalismo en el Triángulo Norte de Centroamérica.

México, un país expulsor de migrantes, recibió la caravana con un importante despliegue militar, y Donald Trump advirtió sobre diversas alternativas para reprimirla en caso de que intente pasar a territorio estadounidense.[1] La ‘frontera del Siglo XXI’ pautada por la fallida Iniciativa Mérida para impedir el paso de drogas (y, especialmente, de migrantes), es hoy desafiada por una caravana migrante del siglo XXI que parece tomar por sorpresa al Gobierno de EE. UU., y también a su (hasta ahora) socio mexicano.

Acumulación y violencia por desposesión en Honduras

Un breve repaso de las condiciones estructurales que conforman política, económica y socialmente a Honduras hace necesaria una reflexión sobre la migración en ese país. La sociedad hondureña es la más desigual de América Latina, con el 65,7% de la población empobrecida, una fuerte presencia de empresas maquiladoras y con una cada vez más relevante presencia de actividades extractivas.[2] Claramente, para estas personas la migración no es una elección. De acuerdo con una encuesta realizada a jóvenes hondureños realizada por la Universidad de Costa Rica (IIS-UCR), el 60% considera migrar y apenas un 38% considera que no lo hará.[3] “Ser joven es un delito” mencionaron los y las jóvenes en el estudio de la UCR, hecho que explica que el flujo migratorio esté conformado cada vez más por jóvenes, menores de edad y mujeres. La migración, por tanto, es responsabilidad directa de las políticas neoliberales radicalizadas en 2009 y continuadas en el Gobierno ilegítimo de Juan Orlando Hernández.

La violencia es una de las principales características del ‘modo de vida hondureño’, condición que se extiende al resto del Triángulo Norte. Se trata de una dinámica social estructural que encuentra parte de sus orígenes en la guerra centroamericana, en las doctrinas de seguridad nacional, los procesos de paz –como medida urgente para ponerle fin a la guerra en la región–, los programas de ajuste estructural y, también, a la masiva deportación de migrantes centroamericanos en Estados Unidos (detonante clave para la configuración del fenómeno de las maras en el Triángulo Norte). Así, la cotidianidad de la región se enmarcó en la acumulación por el despojo, la violencia criminal y de las fuerzas represivas de los estados.

Para el caso hondureño, el golpe de Estado contra Manuel Zelaya en 2009 se volvió un punto de inflexión para la violencia así como hito reestructurador del despojo en ese país.[4] El primer golpe suave en América Latina sería la puerta para la radicalización del despojo en Honduras, pues con el golpe vinieron una serie de reformas que incidieron en la concentración y destrucción de bienes comunes y comunidades.[5] De este modo se instauró un nuevo modelo de país, con un neoliberalismo mucho más agresivo en el que las Zonas de Empleo y Desarrollo (ZEDES)[6] se constituyen en el proyecto emblema de entrega de soberanía territorial, política y económica.[7]

El asesinato de Berta Cáceres -ejemplo emblemático del peligro que enfrentan las organizaciones populares hondureñas- y el proceso judicial consecuente, caracterizado por los obstáculos impuestos por el Ministerio Público, dan cuenta del modo en que están configuradas las fuerzas políticas en el país centroamericano: una democracia restringida tras una reelección presidencial ilegal e ilegítima y la creciente presencia militar en el Estado. Diversos movimientos políticos y sociales han denunciado sistemáticamente la instauración de la impunidad como norma en Honduras.[8]

No es de extrañar, entonces, que la migración se haya constituido históricamente como una condición estructural de la vida en Honduras –y el resto del Triángulo Norte de Centroamérica–.

Reacciones en EE. UU.

A mediados de octubre, Trump amenazó con cerrar militarmente la frontera sur del país, donde hay desplegados 2. 200 miembros de la Guardia Nacional. Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional ha realizado una solicitud formal de ‘soporte temporal’ por parte del Ejército a la patrulla fronteriza. El periodo de tiempo se extenderá del 30 de octubre al 15 de diciembre, de ser necesario.[11]

James Mattis, secretario de Defensa de EE. UU., autorizó el eventual despliegue de tropas a la frontera con México y también al personal militar del Pentágono para determinar el tamaño, la composición y el costo estimado del despliegue. El principal objetivo del Ejército, será la “asistencia y apoyo a la patrulla fronteriza”.[12] Contarán con vehículos, tiendas y equipo de asistencia para la patrulla. Sin embargo, contrariamente a lo que declaró Trump sobre “abrir fuego contra la caravana”, el despliegue sería únicamente para apoyo logístico, sin armas. Por su parte, Mike Pence responsabilizó al Gobierno Venezolano por la caravana migrante, sin mostrar pruebas contundentes.[13]

Trump viene utilizando la caravana migrante como tema de campaña para las elecciones legislativas, reiterando sus advertencias sobre una supuesta ‘infiltración’ ilegal de migrantes a EE. UU.[14] En más de una ocasión advirtió que el Congreso debería emitir leyes para prohibir el ingreso ilegal de migrantes. También es probable que firme una orden ejecutiva mediante la cual se podría prohibir adquirir la ciudadanía estadounidense por nacimiento, en caso que los padres sean migrantes.[15]

México: el gran muro antimigrante

El Gobierno mexicano se ha visto rebasado por la llegada de los migrantes y, de hecho, ya entró una segunda caravana con más de 500 hondureños, que viajan en familia o solos, y en los últimos días se formó otra caravana que se encuentra en la frontera de México y Guatemala. Sus integrantes han advertido a las autoridades mexicanas que buscarán el estatus de refugiado para atravesar México. Desde la implementación de la Iniciativa Mérida se reforzó lo que el Departamento de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security) llama “Frontera del siglo XXI”.[16] México, desde entonces, ha funcionado como primer gran filtro de la migración. Tan sólo en 2015, 180 mil migrantes fueron detenidos allí, según datos del Servicio de Investigación del Congreso de EE. UU. y la Secretaría de Gobernación (SEGOB).[17] México recibe asistencia para frenar la migración como parte del presupuesto otorgado a la Iniciativa Mérida. Recientemente, Trump notificó al Congreso que tiene la intención de asignar 20 millones de dólares para pagar viáticos a 17 mil personas que entraron de forma ilegal a México.[18]

El nuevo embajador de El Salvador en México, Carlos Enrique Cáceres, se presentó ante Peña Nieto el 30 de octubre y mencionó que la migración ilegal salvadoreña ha disminuido considerablemente, advirtiendo que la mayoría es migración legal.[19] Por su parte, el embajador hondureño en México se posicionó de manera diferente a Trump, afirmando que la caravana está conformada por ciudadanos que luchan y que salen debido al grado de frustración experimentado en su país.[20] El 31 de octubre, Trump volvió a declarar que la caravana está conformada por “terroristas, delincuentes y gente armada y que el Ejército mexicano no pudo o no quiso detener la caravana”,[21] la cual continúa su avance hacia la Ciudad de México como siguiente gran punto de encuentro, pues en su recorrido ya se dispersó a su paso por Veracruz.

Reflexiones Finales

Llama la atención que en la prensa internacional hegemónica no se haga referencia a las condiciones estructurales de la migración derivadas, en buena medida, al paquete político-económico neoliberal, el achicamiento del Estado en términos socio-económicos y su ensanchamiento en términos represivos, la falta de empleo, las pésimas condiciones de trabajo -sobre todo en la maquila-, y la violencia de grupos paramilitares, militares y empresariales.[22] El foco de atención se ha puesto en la propia caravana, en el éxodo hondureño y el del Triángulo Norte de Centroamérica en general, el cual forma parte de la Alianza para la Prosperidad y del Proyecto de Integración y Desarrollo de Centroamérica.

México opera como primer gran muro de la migración y, desde la aplicación de la Iniciativa Mérida, ha profundizado la detención de migrantes, extendiendo la frontera de EE. UU. hasta el sur de México. A pesar de ello, la solidaridad de organizaciones populares en Mesoamérica se ha hecho presente y la Caravana de la Dignidad, una respuesta organizada que pretende dirigir la mirada y denuncia a las condiciones estructurales de la migración, recorrió Honduras.

Trump, desde su campaña a la presidencia ha culpado a los migrantes de ser una de las principales amenazas a la seguridad nacional. Ahora, aprovecha la caravana migrante en tiempos electorales para cambiar la balanza en favor de los republicanos, pugnando por tomar medidas que vulneran derechos humanos, disgregando familias, concentrando a los migrantes en centros de detención y militarizando la frontera con México. Por el momento, la caravana ha sorprendido a los gobernantes que, ante una situación inesperada, deben recurrir a soluciones inesperadas. Y este tipo de soluciones son las que caracterizan, desde el inicio, la política exterior de Trump.

 

[1] https://expansion.mx/mundo/2018/11/01/trump-dice-que-el-ejercito-abrira-fuego-si-es-apedreado-por-inmigrantes

[2] https://www.celag.org/seguridad-para-prosperidad-centroamerica/

[3] http://aciparticipa.org/2018/04/02/el-60-de-los-jovenes-hondurenos-migrarian-segun-encuesta-de-investigacion-sobre-la-realidad-de-la-migracion-realizado-por-la-universidad-de-costa-rica-ucr/

[4] Ver mapa disponible en: https://subversiones.org/archivos/134161

[5] https://subversiones.org/archivos/134161?fbclid=IwAR16F7_U-ZHSYRdLiHs4OylbihPp_XPYjqP_lRUHbiIUuQQSQ0r1X-k_FTY

[6] Las ZEDES corresponden al régimen de las Zonas Económicas Especiales. En Honduras, es creada en territorio ancestral garífuna.

[7] Denunciado por OFRANEH, Organización Fraternal Negra Hondureña

[8] De acuerdo a lo expresado por el abogado del COPINH, ver: https://subversiones.org/archivos/134161?fbclid=IwAR16F7_U-ZHSYRdLiHs4OylbihPp_XPYjqP_lRUHbiIUuQQSQ0r1X-k_FTY

[9] https://www.estadisticascentroamerica.estadonacion.or.cr/

[10] http://aciparticipa.org/2018/04/02/el-60-de-los-jovenes-hondurenos-migrarian-segun-encuesta-de-investigacion-sobre-la-realidad-de-la-migracion-realizado-por-la-universidad-de-costa-rica-ucr/

[11] https://www.defense.gov/explore/story/Article/1674318/additional-personnel-to-deploy-to-southwest-border/

[12] https://www.excelsior.com.mx/global/aprueba-eu-el-envio-de-tropas-a-la-frontera-por-caravana-migrante/1274336

[13] https://www.excelsior.com.mx/global/estados-unidos-culpa-a-venezuela-por-caravana-migrante/1273590

[14] http://www.jornada.com.mx/ultimas/2018/10/26/secretario-de-defensa-de-eu-enviara-tropas-a-frontera-con-mexico-9335.html

[15] https://www.infobae.com/america/eeuu/2018/10/30/donald-trump-dijo-que-prepara-una-orden-ejecutiva-para-eliminar-la-ciudadania-por-nacimiento/

[16] http://www.jornada.com.mx/2015/01/08/opinion/034a1eco

[17] https://fas.org/sgp/crs/row/IF10215.pdf

[18] https://www.nytimes.com/es/2018/09/13/estados-unidos-deportaciones-mexico/

[19] http://www.jornada.com.mx/ultimas/2018/10/30/se-reduce-migracion-salvadorena-rumbo-a-mexico-y-eu-embajador-7696.html

[20] http://www.ntn24.com/america-latina/el-informativo-ntn24/mexico/embajador-hondureno-en-mexico-nego-que-la-caravana-este

[21] https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1057612657665171457

[22] https://www.celag.org/seguridad-para-prosperidad-centroamerica/