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En pocos días habrá elecciones históricas en México: no sólo se elegirá presidente, sino que se votará el 80% de la composición política del país.[1] Por otra parte, es la primera vez, en más de seis décadas, que un candidato de centro-izquierda (AMLO) está como puntero en las principales encuestas. Todo ello sucede en un escenario de excepcional violencia.[2]

El previsible resultado electoral ha generado expectativas en ciertos sectores de la población mexicana que experimenta un notorio hartazgo derivado de una crisis orgánica del Estado. También ha contribuido a incertidumbres y rupturas en la cúpula empresarial mexicana y extranjera que tiene importantes intereses en México.

Según los principales medios estadounidenses, un virtual triunfo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) abriría un escenario de incertidumbre y temor frente a un posible revés respecto de las reformas estructurales implementadas por el Gobierno de Peña Nieto (PRI) y sobre la continuidad de la institucionalidad democrática mexicana –en un contexto en el que el fraude es una alternativa siempre presente y posible en víspera de elecciones-.

Elecciones en México, según medios estadounidenses

El seguimiento de las elecciones en México por parte de medios hegemónicos estadounidenses parece mostrar consenso en torno a la “incertidumbre” que genera el virtual triunfo de AMLO en materia económica y, especialmente, sobre la continuidad de las reformas que propiciaron y aceleraron la apertura del sector energético mexicano.[3]

Otro aspecto que se evalúa es lo relativo a las instituciones y la democracia en México[4], pues lo analistas advierten sobre un voto castigo contra el establishment mexicano (PRI y PAN), que ha devastado al país, no solo mostrando un crecimiento económico mediocre en los últimos 30 años, sino dejando un panorama negativo en el plano de la seguridad interna.[5]

Por último, ponen en duda la continuidad del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en caso de un triunfo de AMLO, aún cuando es el propio presidente estadounidense Donald Trump quien se ha pronunciado con mayor énfasis por la cancelación del mismo.

¿Progresismo o reformismo?

Teniendo en cuenta los discursos y posturas de AMLO, incluso think tanks como el Wilson Center afirman que no habría indicios de una aproximación a políticas progresistas del tipo de las implementadas en Venezuela, Argentina o Brasil durante gestiones kirchneristas y del Partido de los Trabajadores. El líder del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) ha señalado en reiteradas ocasiones que no es su intención salirse del TLCAN, destacando que está a favor del tratado y de hacer una revisión para lograr que México se posicione del modo más favorable dentro del mismo.

En cuanto a la reforma energética, se pronuncia a favor de continuar con la reforma y revisar las licitaciones que se han hecho hasta ahora, para evitar escenarios de corrupción como el escándalo de Odebrecht y PEMEX.[6] A esto suma la propuesta de reactivar las refinerías y construir otras para revertir la dependencia respecto de la importación de gasolina estadounidense.[7] Voces como las del Inter American Dialogue, aseveran que AMLO “no es un enemigo del sector privado”, tal como ejemplifica su gestión de la Ciudad de México entre 2000 y 2005.[8] Incluso el Banco de México anticipó que, de ganar Andrés Manuel, el peso mexicano no tendría grandes variaciones.[9]

Uno de los temores frente al eventual triunfo de AMLO, es que se apropie o exacerbe el “nacionalismo” que ha generado el “antimexicanismo” de la administración Trump. Un medio hegemónico publicó en su sección Líderes un artículo donde advierte que el fenómeno en torno de AMLO “genera el mismo clima que el de la elección de Trump, el Brexit y el populismo en Italia” y que, de ganar López Obrador, sería un “experimento arriesgado” para el país.[10] Algunos periodistas señalan, incluso, que funcionarios del gobierno de Peña Nieto habrían advertido a sus contrapartes estadounidense que la postura antimexicana de Trump beneficia al candidato de MORENA y que su llegada a la Presidencia podría implicar una “amenaza para la seguridad nacional” estadounidense. Se suman declaraciones como las del senador Republicano John McCain, quien en su comparecencia frente al Senado, en abril, mencionó que de ganar AMLO habría un presidente “antiamericano al otro lado de la frontera”. El comentario fue reforzado por John F. Kelly, actual jefe de Gabinete, quien reconoció que no sería bueno ni para México, ni para Estados Unidos.[11]

Varias de estas afirmaciones han tenido eco en la prensa mexicana, redituando a favor de AMLO. Esto mismo advertía en mayo la ex-embajadora de EE.UU. en México, Roberta Jacobson: “cada vez que un político estadounidense abre la boca para expresar una opinión negativa sobre un candidato mexicano, lo ayuda (a AMLO)”, a lo que agregaba que “honestamente, mi sentimiento más fuerte sobre él, es que no sabemos qué esperar”. Esta postura parecería ser la que predomina en el Departamento de Estado: no saben si se trata de un “reformista” o de un “oportunista”.[12]

AMLO más allá de la incertidumbre

Este dilema se ha trasladado también al sector privado, a empresas con amplios intereses en México y que no saben qué esperar en caso de que AMLO asuma el Gobierno, o si gana una mayoría en Congreso, que podría revertir las reformas estructurales aprobadas por el Gobierno de Peña Nieto y el Pacto por México –en el que participaron los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Acción Nacional (PAN). Analistas de la calificadora Moddy´s temen que no solo se reviertan las reformas, sino que se cancelen los contratos de obras públicas, como el proyecto para construir el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, en el cual ya se han invertido 13 mil millones de pesos mexicanos[13] (este temor es bastante infundado, considerando que AMLO ya ha mencionado que no lo cancelará).

Lo que parece prevalecer en el sector público y el privado de EE.UU. es la incertidumbre sobre el efecto que podría tener un eventual triunfo de Andrés Manuel. La renegociación del TLCAN podría afectar a sectores económicos en los cuales EE.UU. es deficitario, como las manufacturas, y cambiar la dinámica económica, por ejemplo, del sector automotriz, textil, de productos eléctricos y electrónicos, y de los energéticos.

Ruptura del bloque político-empresarial

A esta incertidumbre se suman también grupos empresariales mexicanos que no lograron, junto con la clase política, imponer a un candidato que expresara la unión del sector económico aglutinado en las principales cámaras empresariales. Se percibe una división entre los principales dueños de las grandes empresas mexicanas: algunos apoyaron al candidato del PRI, José Antonio Meade y[14] otros apoyaron al candidato Ricardo Anaya. Pero un tercer grupo se ha posicionado junto a Andrés Manuel.[15]

Tal división de la clase económica y política expresa, también, una crisis orgánica del Estado mexicano y una suerte de reconfiguración del bloque en el poder. Esta coyuntura podría ser, a su vez, una ventana de oportunidad para los movimientos sociales, populares y la población en general, que el próximo domingo decidirá entre más de lo mismo (inseguridad, violencia, crisis económica y corrupción) o la opción de un Gobierno que ,si bien no promete dar batalla al neoliberalismo, sí plantea una serie de reformas que podrían contribuir a cambiar el rumbo de México.

 

 

 

[1] https://www.celag.org/maquinarias-y-elecciones-presidenciales-mexico/
[2] https://cnnespanol.cnn.com/2018/06/01/elecciones-sangrientas-en-mexico-mas-de-100-politicos-han-sido-asesinados-durante-el-proceso-electoral/
[3] https://www.washingtonpost.com/world/the_americas/mexicos-next-president-could-be-a-leftist-demagogue-or-a-practical-reformer-hes-the-same-man/2018/06/20/e570ba3a-6998-11e8-a335-c4503d041eaf_story.html
[4] https://www.washingtonpost.com/news/global-opinions/wp/2018/06/04/why-amlo-will-win-in-mexico/?noredirect=on
[5] https://www.celag.org/representan-anaya-y-meade-estabilidad-economica-mexico/
[6]https://www.proceso.com.mx/536970/meade-avalo-el-desastroso-contrato-de-pemex-con-braskem-odebrecht
[7] https://www.wilsoncenter.org/event/amlo-morena-and-the-2018-mexico-elections
[8] https://www.thedialogue.org/blogs/2017/06/girara-mexico-a-la-izquierda-en-2018/?lang=es
[9] http://www.milenio.com/negocios/victoria-amlo-sacudiria-mercados-preve-banxico
[10] https://www.economist.com/briefing/2018/06/23/how-andres-manuel-lopez-obrador-will-remake-mexico
[11] https://www.newyorker.com/magazine/2018/06/25/a-new-revolution-in-mexico
[12] https://www.newyorker.com/magazine/2018/06/25/a-new-revolution-in-mexico
[13] https://www.bloomberg.com/news/articles/2018-04-11/moody-s-lifts-mexico-s-outlook-to-stable-as-nafta-risk-recedes
[14] http://www.sinembargo.mx/25-06-2018/3433233
[15] http://www.sinembargo.mx/26-06-2018/3433615