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  • Estados Unidos es una de las naciones que ha utilizado al petróleo como arma con mayor frecuencia. Impuso embargos petroleros a: Japón, antes de la Segunda Guerra Mundial; la Unión Soviética en 1960; desde los ‘80 hasta la actualidad implementó embargos contra Sudáfrica, Birmania, Serbia, Haití, Libia, Irak, Irán, Sudán y Siria.[1]

¿Cuál es el objetivo de los embargos petroleros?

  • En términos generales buscan restringir los ingresos nacionales, en este caso de un país productor, fomentar la debacle económica y la posterior crisis política. Suelen complementarse con un boicot al acceso del comercio internacional, y la obstaculización de compra de productos de primera necesidad. Uno de los objetivos puede ser el de configurar un escenario de “crisis humanitaria”, para justificar una acción conjunta contra un país considerado enemigo u hostil.

¿Qué se busca con el embargo  a Venezuela?

  • El embargo petrolero, en cualquiera de las dos variantes en que pudiera presentarse, busca intensificar la merma de los ingresos nacionales, reducir la oferta de medicamentos y productos vitales para la población y boicotear los planes de recuperación de PDVSA. El embargo es también una apuesta renovada al default de Venezuela en el mediano plazo.[2]

“Si EE. UU. aplica un embargo tanto en la importación de petróleo venezolano como en la exportación de productos de EE. UU. derivados del petróleo y comprados por Venezuela, podría poner a PDVSA y a Maduro de rodillass”.[3] Ver informe: ¿Es posible un embargo petrolero a Venezuela?

Voces a en los medios a favor del embargo

  • En noviembre de 2017, el presidente argentino Mauricio Macri dijo al Financial Times en Nueva York que EE. UU. “debería ir a fondo con un embargo petrolero”, pues ello elevaría la presión contra el Gobierno de Maduro.[4]
  • En la reciente visita del secretario de Estado de EE. UU. Rex Tillerson por algunos países de América Latina, en rueda de prensa con el canciller argentino Jorge Faurie volvieron a poner el tema del posible embargo sobre la mesa. No es casual que estas declaraciones sean en Argentina pues en 2018 será sede del G-20.
  • Fuentes cercanas a la Casa Blanca afirmaron al IlGiornale que Trump estaría a un paso de declarar el embargo petrolero contra Venezuela o suspender la compra de crudo venezolano por las refinerías estadounidenses.[5] “La esperanza de la mayoría de los venezolanos es que México, Argentina, Perú, Colombia y Jamaica den luz verde para que Estados Unidos finalmente emprenda lo único que realmente podría derribar a la dictadura de Maduro en unos días, con el embargo de petróleo”.[6] De ahí la importancia de la visita de Tillerson a América Latina[7] y la importancia que tiene el Grupo de Lima como conformación de bloque contra Venezuela que puede secundar los mandatos de Washington, junto con la OEA (Organización de Estados Americanos) y la UE (Unión Europea).
  • Según la agencia Reuters,[8] México está buscando de nuevo una “diplomacia energética”, como la que tuvo en los ochenta con varios países del Gran Caribe (Centroamérica y el Caribe) con la finalidad de restarle aliados a Venezuela y asumir un rol importante en la región, sobre todo en aquellos países pertenecientes a la Comunidad del Caribe (CARICOM), buscando contrarrestar la diplomacia venezolana implementada a través de Petrocaribe.[9] En esta clave puede ser leído el viaje del canciller mexicano, Luis Videgaray, a Jamaica, Granada y Santa Lucía en el mes de marzo.[10]

¿Cuáles pueden ser los resultados de un embargo petrolero?

  • Un ejemplo, el embargo petrolero a Irán (2012): Ni las sanciones financieras de EE. UU. ni el embargo petrolero de la Unión Europea impidieron que el petróleo iraní tuviera otros clientes. Los países asiáticos conformaron una buena clientela considerando el mejor precio ofrecido por Irán. El embargo tiene que ser “multilateral” para que funcione (incluyendo también a los países asiáticos, por ejemplo). No obstante, las sanciones sí afectaron a la economía iraní, pero este resultado no se debe al embargo petrolero en sí mismo, sino a las sanciones sobre el sector financiero, bancario y de seguros, debido a la hegemonía de EE. UU. y la Unión Europea en esos rubros.[11]

Otros resultados…

  • Las sanciones económicas, incluido el embargo, fallan generalmente cuando su objetivo es generar sumisión. Los países ven la sumisión como algo humillante y una amenaza a su soberanía, de modo que las sanciones tienden a generar un “sentimiento nacionalista”.[12] En experiencias concretas, han sido totalmente ineficaces desde la óptica estratégica estadounidense, pues si bien provocan desestabilización interna, contribuyen a incentivar el nacionalismo y reforzar el sentimiento antiestadounidense, alejando al “país hostil” aún más de la esfera de influencia de los EE. UU.
  • De hecho, organismos de DDHH que han tomado distancia o disienten con el proceso de cambio en Venezuela, han hecho un llamamiento al Gobierno de EE. UU. a no imponer un embargo petrolero a Venezuela.[13]

Ante inconveniencia de embargo ¿intervención por “crisis humanitaria”?

  • Como se expuso, uno de los objetivos de las sanciones económicas es desestabilizar y quebrar la economía del país “hostil”, generar situación de caos e inestabilidad que justifique “intervención humanitaria”. Esto fue lo que se insinuó a mediados de febrero, con despliegue de tropas colombianas en la frontera con Venezuela. Este tipo de intervenciones, sin embargo, difícilmente se orientan a “rescatar al pueblo” o mejorar su situación.
  • Tal como lo muestra la intervención en Ruanda (1994), “cuando las naciones envían sus fuerzas armadas a otros territorios, es poco probable que lo hagan por razones ‘humanitarias’. Siempre lo hacen en virtud del interés nacional –adquirir/ocupar territorio, ganar ventajas geoestratégicas, lograr control de recursos estratégicos. Para justificar la intervención, las potencias describen estas acciones en términos de valores morales supremos como la paz, justicia, democracia”.[14]

[1] https://www.ogj.com/articles/print/volume-103/issue-17/general-interest/the-oil-weapon-past-present-and-future.html

[2] http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/02/06/posibles-implicaciones-de-un-embargo-petrolero-contra-venezuela/

[3] http://wlrn.org/post/trumps-oil-embargo-option-venezuela-old-testament-risk-it-worth-taking

[4]http://www.el-nacional.com/noticias/latinoamerica/macri-pidio-embargo-completo-gobierno-maduro_211003

[5]http://www.ilgiornale.it/news/politica/usa-e-piano-anti-maduro-petrolio-arma-cacciarlo-1487621.html

[6]https://es.panampost.com/sabrina-martin/2018/01/30/trump-espera-aprobacion-de-america-latina-para-emprender-embargo-petrolero-contra-venezuela/

[7]https://www.celag.org/tillerson-america-latina-hombre-serio-trump-actualiza-doctrinas-neocoloniales/

[8]https://mx.reuters.com/article/topNews/idMXE1N1CV00Z

[9] https://www.celag.org/cerco-fallido-venezuela-presion-militar-guerra-economica/

[10]http://www.jamaicaobserver.com/latestnews/Mexico%26%238217%3Bs_foreign_minister_to_visit_CARICOM_countries

[11][11] http://www.mepc.org/oil-weapon-reversed-sanctions-against-iran-and-us-eu-structural-power

[12] https://www.ogj.com/articles/print/volume-103/issue-17/general-interest/the-oil-weapon-past-present-and-future.html

[13] https://www.cels.org.ar/web/en/2017/11/an-oil-embargo-on-venezuela-would-lead-to-humanitarian-crisis/

[14] https://www.globalpolicy.org/humanitarian-intervention.html