Informe preelectoral de las generales en Uruguay

Informes Electorales

El escenario sigue abierto en Uruguay, y los últimos días pueden ser clave para captar el apoyo de quienes aún se manifiestan indecisos.

El domingo 27 de octubre se celebrarán comicios presidenciales y legislativos en la República Oriental del Uruguay. En ellas, los 2.699.847 ciudadanos habilitados para votar elegirán presidente y vicepresidente, así como a los miembros de la Cámara de Senadores (30) y Cámara de Representantes (99)-. El Frente Amplio (FA) irá en busca de su cuarto mandato consecutivo, con el desgaste que ello implica pero con la renovación de sus liderazgos. En la vereda de enfrente quien aparece con más posibilidades de disputarle la Presidencia será nuevamente el Partido Nacional (PN), el cual quedó tras el FA en los 3 últimos comicios y no accede al poder desde que Luis Alberto Lacalle –padre- ganara los comicios en 1989.

Simultáneamente con la elección de autoridades, se someterá a Plebiscito un proyecto de reforma constitucional, el cual “promueve que la ley regule el allanamiento nocturno por orden judicial; que quienes fueron penados por determinados delitos deban cumplir las penas en su totalidad; establece la pena de reclusión permanente ante la comisión de determinados delitos graves, que podrá ser revisada por la Suprema Corte de Justicia luego de 30 años de reclusión y crea la Guardia Nacional con atribuciones y cometidos de seguridad pública”[i]. Para que el Plebiscito sea aprobado, es necesario que el SÍ gane por mayoría absoluta el día de la elección, pero además que quienes hayan votado –el Plebiscito es de carácter optativo- sean al menos el 35% del total de los inscriptos en el Registro Cívico Nacional.

En esta oportunidad, prácticamente no caben dudas que la Presidencia se dirimirá en una segunda vuelta, la cual tendrá lugar el 24 de noviembre de 2019. Ello debido a que, para consagrarse presidente en Uruguay en primera vuelta, sería necesario obtener el 50% más 1 de los votos emitidos –es decir, con los blancos y nulos formando parte del conteo-, lo cual según todas las encuestas está lejos de suceder.

Principales candidatos

Tal y como está planteado el escenario, tanto a partir de los resultados de las primarias del 30 de junio como de los diferentes sondeos de opinión, las candidaturas más relevantes son las del Frente Amplio, Partido Nacional, Partido Colorado (PC) y el novedoso Cabildo Abierto (CA). Daniel Martínez será quien representará al oficialismo, candidato que cuenta en su currículum con el hecho de haber sido presidente de la petrolera estatal ANCAP (2005-2008), ministro de Industria, Energía y Minería (2008-2009), senador de la República (2010-2015) e intendente de Montevideo (2015-2019) –cargo que dejó el 1 de abril para enfocarse en su campaña presidencial-. Con menos carisma y mayor sobriedad que Mujica o Tabaré Vázquez, buscó explotar electoralmente el crecimiento de la economía uruguaya y la proliferación de derechos que tuvieron lugar durante los 15 años de gestión frenteamplista.

Su principal rival será Luis Lacalle Pou por el PN, hijo del mencionado expresidente y que fue quien salió más fortalecido de las elecciones internas. Allí, obtuvo más votos que todos sus rivales juntos, al tiempo que el PN fue ampliamente el partido más votado -448.132 votos vs. 255.072 del FA-. Esa misma noche, Lacalle Pou aprovechó el espaldarazo conseguido para anunciar a Beatriz Argimón como su candidata a vicepresienta. De gran experiencia parlamentaria –especialmente para alguien tan joven- puesto que ha sido diputado de la República por Canelones (2000-2015) y senador hasta agosto de este año (2015-2019), buscará en esta oportunidad desquitarse del balotaje perdido con Tabaré Vázquez en su primer incursión presidencial.

Más rezagados se encuentran Ernesto Talvi por el PC y Guido Manini Ríos por CA. El primero es un economista que se desempeñó desde 1997 hasta 2018 como director del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (CERES), cuando tras mucho tiempo como referente de un think tank liberal decidió lanzar su precandidatura presidencial. Si bien en un momento pareció amenazar el liderazgo opositor de Lacalle, poco a poco quedó relegado al tercer lugar de las preferencias, a tal punto que la consultora Opción en su más reciente medición dejó de medir el posible escenario de balotaje Martínez-Talvi. En tanto que el excomandante en jefe del Ejército viene siendo la sorpresa de este proceso electoral y con su recientemente fundado Cabildo Abierto viene subiendo en las encuestas. Si bien probablemente no le alcance para ubicarse en el podio, su performance seguramente le permitirá obtener varios congresistas y posicionarse de cara al futuro.

En una primera lectura, podemos observar que Daniel Martínez obtuvo en promedio más de 10 puntos porcentuales más que su inmediato perseguidor Luis Lacalle Pou -habiéndose impuesto en todas las mediciones de las 5 encuestadoras-, con un porcentaje de indecisos que se ubicó en torno al 7,69%. Además, se aprecia que el Frente Amplio es quien más viene creciendo, dado que si tomamos la primera medición de cada encuestadora posterior a las internas veremos que promediaba un 32,5%, mientras que si promediamos la última encuesta de cada firma se ubicaría en un 38,0%, es decir, casi 5,5 puntos más que a principios de julio. Si hacemos lo mismo con el Partido Nacional veremos que de 24,52% de promedio tan sólo subió a 25,98%. Esto podría estar indicando que Martínez sería por quien más se estuvieron decantando los indecisos, los cuales lógicamente se vienen reduciendo conforme nos acercamos a la elección.

Por otra parte, Talvi es el único de los cuatro principales candidatos que viene en marcado declive promediando, según la última medición de cada firma, solamente un 11,96% y en cambio Manini, en ascenso, estaría en promedio perforando la barrera de los 10 puntos -10,16%-. Otra lectura interesante se puede realizar si proyectamos los indecisos de la última encuesta de cada firma[ii], lo que nos muestra que el promedio de esas últimas mediciones de cada candidato ascendería a 40,17% para Martínez, 27,29% para Lacalle Pou, 12,85% para Talvi, 10,81% para Manini Ríos y 5,48% para Otros. Es decir que Martínez estaría rondando los 40 puntos porcentuales, línea de base que el Frente Amplio pretende alcanzar para posicionarse con buenas perspectivas de cara a un balotaje.

Por último, caber recordar que en 2014 las encuestas previas arrojaban una brecha más pequeña a la que terminó reflejándose el día de los comicios. En aquella oportunidad, todas las encuestas le asignaron una intención de voto menor a Tabaré Vázquez e inversamente una mayor a Lacalle Pou respecto a lo que finalmente ocurrió el domingo 26 de octubre. En promedio, las encuestas reflejaban una diferencia entre ambos candidatos de 12,3%, la cual finalmente fue de 16,93%, es decir casi 5 puntos porcentuales más al vaticinado. No sería descabellado que en esta ocasión la tendencia pudiera repetirse. Esto, sumado al hecho que el FA usualmente “llega lento y medio tarde, pero se transforma en una estructura electoral enorme día a día, hasta la propia jornada de votación”[iii], lleva a pensar que el Frente Amplio podría superar por algunos puntos la barrera del 40%.

Perspectivas a la Asamblea General

Dado que el panorama augura un triunfo del Frente Amplio pero con un porcentaje de votación inferior al de 2014, es sumamente factible que en la próxima Legislatura no cuente con la mayoría parlamentaria. Según las estimaciones, la próxima Asamblea tendría una composición más heterogénea y fragmentada, siendo además muy probable que nuevos partidos ingresen tanto en el Senado –Cabildo Abierto- como en la Cámara de Representantes –además de CA podrían estar ingresando el Partido Ecologista Radical Intransigente (PERI) y el Partido Verde Animalista (PVA)-.

Por el lado de la Cámara de Senadores, sus miembros se eligen en una sola circunscripción electoral y la asignación de bancas se realiza utilizando el método de D’Hondt. Para la Cámara de Representantes, en cambio, el sistema es más complejo, ya que si bien se considera cada departamento como una circunscripción electoral, el reparto de bancas para cada partido se realiza en base a la votación del mismo a nivel nacional. “De este modo, se hace posible que un partido obtenga un diputado en un departamento donde en sí tuvo una baja votación, pero tiene derecho a esta banca por tener “restos de votos” en otros departamentos”[iv].

Para la Cámara de Senadores, debido a que únicamente se tienen en cuenta los votos válidos, junto a la combinación del sistema D´Hondt y la gran fragmentación opositora –con 3 partidos repartiéndose cerca del 50%- el FA podría llegar a obtener 15 senadores con algo más del 40% de los votos. Si así ocurriese, con la adición del vicepresidente en caso de ganar la segunda vuelta no sería un escenario demasiado improbable el conseguir la mayoría en la Cámara Alta. En la Cámara de Representantes en cambio, para sumar los 50 diputados debería seguramente obtener una votación por encima del 45%, lo que a todas luces no sucedería. De este modo, la configuración de la futura Asamblea, especialmente en lo que respecta a la Cámara Baja, implicará que el próximo Gobierno deberá negociar de forma permanente.

Plebiscitando el miedo

Como es costumbre en cada proceso electoral uruguayo, junto a la elección Presidencial y Legislativa tendrá lugar un nuevo Plebiscito de reforma constitucional. En esta oportunidad es el turno de la iniciativa promovida por el senador Jorge Larrañaga (PN), conocida como Vivir sin Miedo[v] que cuenta con 4 propuestas: (i) la creación de una Guardia Nacional formada por hasta 2000 militares que colaboren con la policía en asuntos de seguridad interna, (ii) cumplimiento efectivo de penas para determinados delitos considerado graves, (iii) cadena perpetua revisable a 30 años con reclusión permanente para delitos como violaciones u homicidios agravados y por último (iv) la posibilidad de realizar allanamientos nocturnos como medida para combatir el narcotráfico.

Curiosamente, ningún partido apoya orgánicamente la reforma, la cual por el contrario ha cosechado más críticas que apoyos. El FA se manifestó en contra de la misma, tanto Lacalle Pou como amplios sectores del PN -especialmente entre los militantes jóvenes de sus listas- la han rechazado, ha sido criticada abiertamente por Talvi e incluso ni siquiera fue respaldada por el derechista Manini Ríos. Sin embargo, y aún con la dirigencia política mayormente en contra, las encuestas reflejan que la ciudadanía optaría más bien por aprobarla. Pero cabe remarcar que las mismas encuestas han mostrado una merma en el apoyo en las últimas semanas, sumado a que hace 5 años cuando se llevó a cabo el Plebiscito para bajar la edad de imputabilidad, los sondeos previos también mostraban más adeptos que detractores y, sin embargo, finalmente no terminó siendo aprobada. Qué es lo que sucederá en esta ocasión es realmente una incógnita.

A la espera del 27 O

Con el correr de la campaña, el Frente Amplio y el Partido Nacional se han ido consolidando como las fuerzas que mejores perspectivas tienen de quedarse con el primer y segundo lugar, respectivamente. La incógnita y atención estarán centradas entonces en saber cuáles serán los porcentajes que obtenga cada uno. Una votación para el FA por debajo del 40% haría peligrar su continuidad en el poder, más teniendo en cuenta que en la segunda vuelta los votos en blanco y nulos quedan por fuera del conteo.

Por último, es necesario señalar que los intentos de agrupar al oficialismo, por un lado, vs. toda la oposición, por otro, carecen de sustento empírico. No es factible que en una segunda vuelta todos los votantes de las fuerzas que no ingresen al balotaje vayan a decantar en bloque por apoyar al candidato opositor. De hecho, no ha ocurrido así en los tres balotajes anteriores, en los que siempre el candidato no frentista recibió un caudal que estuvo por debajo de la sumatoria de todos los votos opositores registrados en la primera vuelta.

El Frente Amplio estaría perdiendo algunos puntos respecto a comicios anteriores, mientras la derecha se muestra más fuerte electoralmente pero con sus apoyos repartidos en un espectro atomizado y con diferencias muy marcadas entre los líderes de las distintas fuerzas. Con este panorama, el escenario sigue abierto y los últimos días pueden ser clave para captar el apoyo de quienes aún se manifiestan indecisos. Sus votos pueden ser decisivos para marcar esta elección.

 

 

[i] https://www.corteelectoral.gub.uy/estadisticas/nacionales/gaceta_informativa

[ii] En Factum son un 2,8% que ya se encontraba proyectado, con la encuesta de Cifra no es posible este ejercicio pues se agrupa a los indecisos junto con los votos blancos y nulos.

[iii] https://www.celag.org/uruguay-en-el-ultimo-tramo-de-campana/

[iv] https://findesemana.ladiaria.com.uy/articulo/2019/10/como-se-reparten-las-bancas-en-el-sistema-electoral-uruguayo/

[v] https://vivirsinmiedo.com.uy/reforma/

Guillermo Javier González

Guillermo Javier González

Licenciado en Sociología (UBA) (Argentina)

Guillermo González es licenciado en Sociología con orientación en Diagnóstico Social y profesor en Sociología por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Actualmente cursa la Maestría en Estudios Electorales de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM).