Los números de la coyuntura económica en Perú

Análisis Económico
Los números de la coyuntura económica en Perú

Las cifras que dan cuenta de la coyuntura económica peruana, consecuencia de un rumbo neoliberal deliberado, ponen en cuestión los objetivos enunciados por Vizcarra.

En documentos anteriores se analizó la estructura económica peruana[1], sus debilidades y fortalezas, y recientemente se publicó el primer informe analizando la propuesta de reforma laboral incluida en el plan de Martín Vizcarra para mejorar la competitividad económica de Perú[2]. En este último documento se reafirma el horizonte neoliberal de las políticas económicas del Gobierno de Vizcarra mencionando, al mismo tiempo, dos objetivos que resultan contradictorios, por lo menos a la luz de la experiencia latinoamericana: la flexibilización y el aumento de formalidad laboral.

En este informe se evaluarán los indicadores económicos de la gestión de Vizcarra, que muestran una continuidad en el modelo extractivista, dependiente y vulnerable a los vaivenes de la demanda, inversión y financiamiento externo.

Resultados y proyecciones de Gobierno

Durante 2018 la economía creció en promedio 4%[3], recuperando el nivel de crecimiento promedio entre 2012 y 2017. Sin embargo, para el primer trimestre de 2019, se observa un crecimiento menor (-1%) si se compara con el primer trimestre del año anterior.

A nivel sectorial, la pesca presenta una fuerte caída (-20,5%) interanual debido a cambios en la estación pesquera; en menor medida, la minería también cayó (-0,9%), dando por resultado una caída del sector primario de -1,3%. Los sectores no primarios (construcción, comercio y servicios) contaron con un crecimiento menor al año anterior, a excepción de la electricidad y el agua, que lo hicieron por encima (6%).

Por otro lado, si evaluamos la evolución del PIB por tipo de gasto, se evidencia un ajuste del Estado en términos de gasto (-2,5%) pero, sobre todo, de la inversión (-10,9%), específicamente en obras viales e infraestructura[4] debido a un cambio de autoridades en el organismo competente todavía no resuelto que llevó a una reducción de la inversión total de -1,3%.

Las exportaciones también redujeron su crecimiento en términos reales y, sumado al efecto de la caída de los términos de intercambio desde agosto de 2018, dieron como resultado una caída del superávit comercial respecto al primer trimestre 2018. Este efecto se verificó, fundamentalmente, en los productos mineros y de hidrocarburos que, a su vez, tienen mayor representación en las exportaciones. En los productos no tradicionales se verificó un aumento de la exportación, con un particular crecimiento de la exportación de estos bienes a China (79%)[5]

Al mismo tiempo, esta caída en la balanza comercial impactó en el aumento del déficit de la cuenta corriente, ya que la balanza comercial tuvo menos ingresos para soportar la salida de divisas por los servicios y rentas de factores (aunque ambas tuvieron una salida menor que en el primer trimestre del año anterior) y las transferencias corrientes, particularmente remesas, que sí aumentaron anualmente.

En este sentido, sirvieron para compensar el balance de pagos, una vez más, la deuda externa pública y privada, que crecieron 1,3% su participación en el PIB en el primer trimestre del año, y la inversión extranjera directa. Esta última registró un crecimiento de 37% en el sector minero con respecto al año anterior[6].  La inversión de cartera, por su parte, registró un crecimiento negativo, tanto como balance para 2018 como para el primer trimestre de 2019. Esto significa que hay desinversión financiera en Perú. Sin embargo, el ingreso de fondos al sector público implicó un aumento de reservas internacionales de 2.970 millones de dólares.

A pesar del ingreso de reservas, la caída de precios del cobre se encuentra impactando sobre el valor de la moneda peruana, que se devaluó frente al dólar interanualmente un 1,8% y continuó su caída la última semana.

En términos fiscales, el aumento de los ingresos fue de 1,3% debido a un aumento del 0,4% en el impuesto a las ventas, un 0,2% en impuesto selectivo al consumo (como combustibles) y un 0,5% por ingresos no tributarios (financiación). Los gastos cayeron en gastos corrientes e inversión, como se mencionara previamente. En este sentido, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) prevé una caída del déficit fiscal esperado de 2,9% a 2,2% y tendiente a cumplir el objetivo de reducirlo al 1% en 2021[7]. Asimismo, según menciona el Informe de Actualización de Proyecciones Económicas 2019-2022, las proyecciones de inversión pública y de crecimiento no se verán afectadas por la caída relativa producida en el primer trimestre.

Al respecto, el informe menciona al consumo del mercado interno como motor para sostener el crecimiento esperado ante una caída de la demanda internacional. Sin embargo, y como se mencionara en un informe anterior, es necesario estudiar la relación entre el aumento del consumo privado y el aumento del endeudamiento del sector. El último año, el crecimiento del crédito al sector privado fue de 9,2%, un 2,4% por encima del crecimiento del año anterior.

Concluyendo

El proyecto económico de Vizcarra no pretende diferenciarse de la senda de crecimiento que eligieron los gobiernos previos. La inversión minera privada se mantiene como motor de crecimiento y no se menciona la diversificación productiva o desarrollo industrial entre los objetivos del Gobierno. El aumento de la competitividad se vislumbra vía mejora en la productividad alcanzada por las inversiones y la flexibilidad en el ámbito laboral.

El plan económico no parece tomar mayores notas sobre la caída del precio del cobre ya que, por el momento, se mantiene relativamente alto y la demanda externa no tuvo mayor impacto.

Sin embargo, los números confirman la vulnerabilidad de la economía peruana y su senda de crecimiento ante un vendaval mayor.

 

 

[1] https://www.celag.org/peru-enigma-crecimiento-economico-latinoamericano/, https://www.celag.org/peru-descifrando-enigma-crecimiento-economico-pobreza/, https://www.celag.org/quienes-pierden-con-milagro-economico-peruano/ y https://www.celag.org/economia-peruana-deuda-privada-fragilidad/

[2] https://www.celag.org/el-plan-de-empleo-de-vizcarra-una-casa-construida-en-el-aire-i/

[3] Indicadores Económicos, primer trimestre de 2019. Banco Central de Reservas de Perú. http://www.bcrp.gob.pe/docs/Estadisticas/indicadores-trimestrales.pdf

[4] https://www.cesla.com/detalle-noticias-de-peru.php?Id=7504

[5] https://www.cesla.com/detalle-noticias-de-peru.php?Id=7520

[6] https://www.cesla.com/detalle-noticias-de-peru.php?Id=7556

[7] INFORME DE ACTUALIZACIÓN DE PROYECCIONES MACROECONÓMICAS 2019-2022 https://www.mef.gob.pe/contenidos/pol_econ/marco_macro/IAPM_2019_2022.pdf

Lucía Converti

Lucía Converti

Licenciada en Economía (UBA) (Argentina)

Licenciada en Economía, Universidad de Buenos Aires. Ha trabajado como jefa de gabinete de presidencia del Banco BICE (2014-2015); y Dirección de Proyectos Especiales dela Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisuales (AFSCA) (2013).