El pasado 6 de agosto Andrés Manuel López Obrador, líder del partido de izquierda Movimiento Regeneración Nacional (MORENA), lanzó el punto de partida de cara a las elecciones presidenciales de 2018. Si bien la cita electoral parece lejana, señaló que “sólo faltan 20 meses para la transformación de México” [1].

La organización y la información fueron dos ejes sobre los cuales indicó que la población debe trabajar. Respecto al primero instó a que se formen comités en todos los espacios posibles y respecto al segundo remarcó la importancia de hacer frente a los embates mediáticos – haciendo alusión a los incesantes ataques de la prensa en campañas anteriores- que sostienen los poderes hegemónicos de comunicación.

López Obrador elaboró una fuerte crítica al actual gobierno de Enrique Peña Nieto por el alza en los costos de electricidad y de gasolina [2], y por la continuidad del conflicto magisterial -conflicto que comprende desde trabajadores de la educación sin cobrar desde el mes de mayo hasta asesinatos a maestros y estudiantes-. Respecto a este último punto el dirigente manifestó, como ya lo había hecho anteriormente,  la necesidad de lograr una reforma educativa de consenso, con la participación de la comunidad educativa en su conjunto [3]. Poco tiempo antes había convocado al primer mandatario mexicano a trabajar en pos de un gobierno de transición  “para entregar el mando en 2018 en un ambiente de tranquilidad y paz social” [4].

Respecto a la posibilidad, de cara a las elecciones de 2018, en torno a una coalición entre MORENA y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) -del cual López Obrador fue miembro hasta 2014, cuando fundó MORENA- el dirigente ha descartado esa alianza ya que de acuerdo a su entendimiento el PRD sigue vinculado al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y al Partido Acción Nacional (PAN), ambos partidos ubicados en la derecha del abanico político mexicano.

De esta manera MORENA  a la luz de la prueba piloto en las últimas elecciones [5] en las que quedó segundo en los estados de Oaxaca y Zacatecas y tercero en el estado de Veracruz -estados en los que no tenía presencia electoral- al mismo tiempo que fue votado primera fuerza para conformar la Asamblea Constituyente en la Ciudad de México [6], prepara un camino de cara a las elecciones de 2018 que no queda exento de desafíos.

MORENA y la izquierda que aspira a ocupar la esfera política formal en México enfrentan, al menos, tres grandes retos: superar la “apatía electoral” demostrada en las últimas elecciones, para lo cual se precisa de una dinámica que permita que la gente “vuelva a creer” en la política institucional, en un Estado corroído por la corrupción y cooptado por los intereses de minorías privilegiadas; garantizar una elección sin fraude, que fue lo que en buena medida definió las contiendas electorales en el 2006 a favor del PAN y a favor del PRI en 2012; convencer sobre la posibilidad “real” de un proyecto de país diferente al neoliberalismo instalado –al menos– desde finales de los ´80 con la presidencia de Salinas de Gortari.

[1] http://lopezobrador.org.mx/2016/08/06/93529/

[2] http://www.informador.com.mx/mexico/2016/671622/6/lopez-obrador-critica-aumento-de-luz-y-gasolinas.htm

[3] http://www.sdpnoticias.com/nacional/2016/06/26/un-gobierno-de-transicion-plantea-lopez-obrador-a-pena-nieto

[4] http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/06/26/refoirma-educativa-de-consenso-reclama-lopez-obrador

[5] Elecciones donde se eligieron gobernadores en 13 entidades federativas, alcaldías y diputados locales, al mismo tiempo que en la Ciudad de México se eligieron 60 disputados para integrar la Asamblea Constituyente, encargada de elaborar la carta magna capitalina

[6] http://www.animalpolitico.com/2016/06/morena-sube-al-podio-en-sus-primeras-elecciones-para-gobernador-en-estados-que-dominaba-el-pri/