El  sábado 13 de agosto más de medio millón de personas participaron en la marcha “Ni una Menos” contra la violencia de género en Perú. Convocada mediante las redes sociales la multitudinaria movilización contó con la presencia de diversos artistas y políticos. La convocatoria en las últimas semanas viene a cuenta de recientes trascendidos en los medios sobre sentencias judiciales consideradas benévolas ante casos de feminicidio.

Según los organizadores, tan sólo en Lima, asistieron aproximadamente medio millón de personas. El recorrido que comenzó en Campo de Marte y culminó en el Palacio de Justicia, también contó con la participación del Presidente Kuczynski (PPK) y la primera dama, Nancy Lange.

En muchas localidades del país, ciudadanas y ciudadanos junto con integrantes de colectivos civiles y sociales marcharon por las calles principales portando pancartas y lanzando lemas en defensa de las mujeres. Familias enteras, amigos y activistas, demandaron una sociedad más igualitaria, y también más segura.

Previamente, el ministro del Interior, Carlos Basombrío, apoyó el espíritu de la convocatoria y desde el Gobierno se comprometió a brindar las medidas de seguridad adecuadas. Apuntó que se trata de una marcha cívica, encabezada por organizaciones sociales y víctimas de violencia, e invitó al personal femenino de la Policía Nacional a marchar en forma voluntaria.

De esta forma, más liberal y comprometida con la modernización del Perú al que ha caracterizado como una sociedad conservadora, PPK empieza a construir una gestión con una buena reputación. Para la consultora Datum[1] en una encuesta publicada en Perú 21, su popularidad ronda el 64% y su imagen negativa decrece de 24% en julio a 14% en agosto. Mientras que un reciente sondeo de CPI alcanza un 70,4% de aprobación a su gestión[2].

A su avanzada edad, el nuevo presidente constituye un estilo más fresco que aglutina simpatías por redes sociales, al modo posmoderno. Para el legislador oficialista Carlos Bruce a diferencia de su antecesor Ollanta Humala quien “sonreía con dificultad y tenía un estilo acartonado. Y un sentido del humor de un cargador de ataúdes”, PPK tiene una manera más natural y eso estaría cayendo bien a los peruanos. El congresista resaltó también la buena recepción que tuvo la iniciativa de hacer ejercicios con los ministros antes de las sesiones del gabinete. En el mismo sentido, agregó que “estamos en una nueva etapa, un poco más alegre de la política peruana”.

En su asunción, durante el desfile militar, los gestos del nuevo mandatario no han demostrado temor a romper el protocolo con ocurrencias gratamente recibidas por la mayoría de ciudadanos. La emoción del presidente Kuczynski cuando su perro, Lorenzo, apareció a la cabeza de la división canina de la Policía, recuerdan las estrategias de Durán Barba –asesor y jefe de campaña de Mauricio Macri en Argentina- quien ha días de asumir el mandato difundió la polémica fotografía de su mascota canina, Balcarce, en el sillón presidencial.

Desde la oposición, para el politólogo Carlos Meléndez, Verónika Mendoza y Keiko Fujimori disputarán el liderazgo apelando la propia caracterización de su electorado. Mientras la primera ve pueblos indígenas, la segunda ve informales. La apuesta de PPK es más moderna y al parecer más efectiva ya que hay una sociedad civil dispuesta a una cierta renovación. En una de sus primeras entrevistas ha manifestado querer hacer una revolución social, en lo que considera un país aún muy retrógrado[3].

La candidata del Frente Amplio ha tenido recientemente un notable éxito de convocatoria en la sociedad civil, a la cabeza de la cruzada antifujimorista de “No a Keiko”. Su partido ha respaldado la iniciativa ciudadana y además lleva a cabo el reclamo por el resarcimiento de las mujeres sometidas a esterilizaciones forzosas durante el gobierno de Alberto Fujimori. A diferencia de PPK, el Frente Amplio tuvo de aliados desde el primer momento a agrupaciones LGTB y ha impulsado reclamos a favor de la despenalización del aborto y la Unión Civil entre personas del mismo sexo.

La lideresa de Fuerza Popular representa un electorado más conservador y compromisos con sectores devotos, y si bien ha demostrado su poder de convocatoria masiva ante hechos puntuales -como, por ejemplo, la manifestación a favor del indulto de su padre- su techo podría ser el cambio del juego en términos más liberales. Sobre la manifestación en defensa de las mujeres realizada el pasado sábado, aunque en un principio Keiko se mostró proclive a participar, luego la congresista Cecilia Chacón consideró que la marcha estaba “politizada” y que desde su partido temían un eventual ataque de los manifestantes a su dirigente. Posiblemente muchos podrían considerar que Fujimori, inmune antes las acusaciones de tortura que su madre, Susana Higuchi, realizó al ex mandatario, no la convierten en la mejor embajadora del reclamo contra la violencia de género.

PPK, el varón blanco, es por lejos quien mejor aprovecha los nuevos vientos y con pequeños retazos construye una opinión pública favorable y a bajo costo. Para el banquero hay que “desjoder Perú y eso cuesta plata”, pero ha demostrado que no sólo posee el capital sino que además cuenta con el estilo: descontracturado y en alza.

[1] Encuesta Realizada del 5 al 10 de agosto de 2016 con un margen de error de +/-2,8 y u nivel de confianza de 95%. La muestra incluye varones y mujeres de 18 a 70 años pertenecientes a todos los niveles socioeconómicos de Lima Metropolitana.

[2] Encuesta realizada del 30 de julio al 3 de agosto de 2016.Población urbana y rural mayores de 18 años,
con un margen de error: +/- 2.6%.

[3]http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/31/america/1469992382_071845.html