Las profundas transformaciones acontecidas en los sectores populares latinoamericanos en los últimos 20 años exigen que el progresismo renueve sus miradas y políticas.

Comparte:

“Lo popular” se ha constituido en un enigma para buena parte de las sociedades latinoamericanas que han visto rápidamente cambiar sus estructuras económicas, sociales, culturales, políticas e identitarias, particularmente desde la irrupción del neoliberalismo salvaje en la década de 1990. En algunos países, la aparición de gobiernos de cuño progresista durante los primeros años del siglo XXI (con sus variantes) impulsó un nuevo giro a las transformaciones que se venían dando, particularmente en el llamado “pueblo llano”.

A más de veinte años de iniciada esa etapa, y con nuevas versiones del progresismo, sea en modo de nuevo Gobierno o aspirando a serlo, existen indicios varios de que no termina de comprenderse adecuadamente quiénes son, qué piensan, qué anhelan o cómo viven aquellos sujetos que componen las clases o sectores populares; sujetos que, precisamente, son prioritarios para la política progresista.

Esta carencia de conocimiento adecuado conduce a estrategias de gestión, discursivas y electorales que, en muchos casos, no consiguen políticamente la adhesión de estas poblaciones a un proyecto que las tiene como protagonistas. Y el progresismo, si quiere sobrevivir a los embates de un neoliberalismo que cautiva y empobrece a nuestras bases, precisa zambullirse en la calle y conseguir que “lo popular” vuelva a ser aprehensible.

Por estos motivos, desde CELAG nos hemos propuesto como eje de trabajo prioritario para este próximo 2022 avanzar en el análisis interdisciplinar de varios aspectos políticamente relevantes de los sectores populares. El objetivo es aportar nueva información que, además, pueda ser de utilidad para la mejor elaboración y ejecución de políticas públicas, así como para una orientación más certera en términos comunicacionales.

Creemos que el punto de partida es volver a mirar sin anteojeras, incluso preguntándose de nuevo lo que parece obvio, porque las veloces transformaciones acontecidas en los sectores populares obligan a no dar nada por sentado. De este modo, a partir del análisis de información ya existente proveniente de estudios académicos y no académicos, y la obtención de datos propios (focus groups, entrevistas y encuestas propias), los ejes a trabajar serán:

  • Subjetividades cotidianas. ¿Qué les ocupa y preocupa? ¿Cómo es su día a día? Aún considerando la diversidad de realidades y expresiones, serán las categorías analíticas alrededor del concepto de “experiencia” las que nos permitirán abordar la vida cotidiana de los sectores populares.
  • Identidad de clase. Entendiendo a las clases sociales en términos relacionales, indagaremos cómo los sectores populares se definen a sí mismos, y cómo y a quiénes identifican como a “los otros”, particularmente la relación con los aspectos simbólicos y materiales vinculados a la “clase media”.
  • Clivajes políticos. ¿Qué representa el Estado? ¿Para qué sirven la política y “los políticos”? ¿Qué anclaje tiene el “mérito”? ¿Qué significan hoy el trabajo y las ayudas sociales? ¿Qué importancia reviste hoy la organización sindical?
  • ¿Cómo son sus trayectorias educativas y laborales, y cómo las interpretan? ¿Qué rol juegan en ellas la maternidad y la paternidad juvenil? ¿Cuáles son sus principales aspiraciones y gustos?
  • Organización popular. ¿Qué tipo de instituciones u organizaciones sirven de puntos de encuentro en los sectores populares? ¿Qué experiencias autoorganizativas hay? ¿Cuáles son los objetivos o las necesidades que se pretende cubrir con dichas actividades colectivas?
  • Endeudamiento familiar. Uno de los principales problemas detectados por nuestras encuestas de Celag y otros estudios es el alto nivel de endeudamiento en los sectores populares. ¿Con quiénes se endeudan? ¿Para cubrir qué gastos? ¿Qué consecuencias a nivel familiar tiene la experiencia de endeudarse? ¿Cuáles son sus conocimientos financieros?
  • ¿Cómo valoran el problema de la inseguridad? ¿Cuál es el papel de las fuerzas de seguridad y del Estado en general respecto de la problemática? ¿Existen y cómo son los mecanismos de autoorganización barrial en la materia?
  • ¿Qué desean y qué priorizan consumir los sectores populares? ¿Cómo viven su tiempo libre?

Indudablemente, existen muchas más dimensiones en las que indagar y, posiblemente, las aquí seleccionadas nos abran nuevos ejes de análisis que no hemos considerado de antemano. Esperamos, con este proyecto que se inaugura el próximo año, poder lograr aportes valiosos para afianzar más certeramente los lazos entre el progresismo y los sectores populares.

Comparte:

Camila Vollenweider

Máster en Sociología (UAB) (Argentina)

Camila Vollenweider es máster en Sociología por la Universidad Autonoma de Barcelona (UAB) y licenciada en Historia por la Universidad Nacional de Rio Cuarto (UNRC), Argentina. Se desempeñó como docente en la Universidad Nacional de Rio Negro (UNRN) y como investigadora del CIETES-UNRN. Ha publicado en la revista Basic Income…