Economista nicaragüense nacido en Managua y graduado en la Universidad de Brown, Estados Unidos. Banquero de profesión, Montealegre fue ministro de Hacienda y Crédito Público entre 2002 y 2003, bajo la Presidencia de Enrique Bolaños.
También se desempeñó como secretario de la Presidencia, de 1998 a 1999 y como ministro de Relaciones Exteriores de 1999 a 2000, durante el gobierno de Arnoldo Alemán.

En las elecciones de 2006 Eduardo Montealegre fue candidato presidencial por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), en representación de los grupos empresariales más fuertes y contando con la protección de EE.UU., frente al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). El por entonces presidente norteaméricano, George W. Bush, manifestó expresamente su apoyo a sólo dos semanas de las elecciones, el ministro estadounidense de Comercio, Carlos Gutiérrez, advirtió de que un triunfo del FSLN pondría en riesgo las relaciones de Washington con este país, ahuyentaría el comercio y la inversión. Los nicaragüenses no se dejaron amedrentar ante estas declaraciones y Daniel Ortega –Presidente de Nicaragua de 1985 a 1990 y candidato presidencial del FSLN desde entonces- sería nuevamente electo, luego de 16 años de gobiernos liberales. En esos comicios, Ortega obtuvo el 38% de los votos, mientras que Montealegre alcanzó el 28%.

Su salto a la fama, se vincula a su activo rol como promotor de la revuelta en los comicios municipales de 2008. Manifestándose en contra del primer escrutinio que publicó el Consejo Supremo Electoral y convocando una movilización que logró acaparar la atención de la prensa internacional, en la que se acusaba al Gobierno sandinista de fraude electoral.

Cabe destacar que en Nicaragua, el Consejo Supremo Electoral es el único órgano facultado con la competencia exclusiva para la organización de las elecciones, el conteo de votos y la proclamación de los candidatos. Es decir que los gobiernos carecen de potestad en los escrutinios y en la difusión de resultados.

La acusación buscaba menoscabar el prestigio político, cultural, histórico y revolucionario, principal capital político del FSLN desde la Revolución de 1979, en un contexto donde era nuevamente percibido como la mejor opción frente a la oleada de gobiernos de derecha que lo habían derrotado en 1990.

El apoyo de los grandes medios de información internacionales intentó generar un clima propicio para desacreditar el proceso electoral, acusando al Gobierno sandinista de fraude. La misma estrategia volvería a repetirse en las elecciones de 2011 en la que Ortega volvería a resultar electo.

En 1990 fue gerente del Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro). Durante el gobierno de Arnoldo Alemán (Alianza Liberal 1997 al 2001) se desempeñó como secretario de la Presidencia y ministro de Relaciones Exteriores. En 1999, por presiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), introdujo una serie de reformas en la legislación bancaria del país, para “fortalecer el sistema financiero nacional”. Una de las medidas adoptadas fue la de atribuir a la figura de Superintendente de Bancos la facultad absoluta de decidir sobre la liquidación de bancos en caso de incumplimiento de condiciones pactadas. Desde mediados del 2000 y, en tan sólo un año, cinco bancos privados se declararon en quiebra: lNTERBANK, PRIBANCO, BANCAFE, BAMERY y BANIC.

Posteriormente, durante el Gobierno de Enrique Bolaños (Partido Liberal Constitucionalista 2002 al 2006), y a pesar de su participación en el gobierno anterior, cuyo presidente sería condenado a 20 años de prisión por robo al Estado, Montealegre se desempeñó como Ministro de Hacienda y Crédito Público. Durante este periodo se benefició del saqueo al erario público con el pretexto de los CENIs.

El Banco Central había heredado activos de los bancos liquidados, por un monto menor al real, según una investigación realizada por la Coordinadora Civil, y entregada a la Comisión parlamentaria de Probidad y Transparencia, se demostró que el monto era 3 o 4 veces inferior al valor real. Ello permitió el surgimiento de nuevos bancos. A partir de 1990, éstos bancos se beneficiaron de la situación accediendo a los activos a precios irrisorios, asi como también a sus depósitos y cartera de préstamos concedidos. Además, se les concedió el privilegio de cambiar los créditos –según su propia y discrecional caracterización- de “calificación dudosa” por los denominados Certificados Negociables de Inversión (CENIs). Dichos certificados fueron emitidos por el Banco Central de Nicaragua con onerosas tasas de interés, exentos de impuestos y sin gastos o riesgos de ningún tipo.

La Coordinadora Civil, desde 2002, denunció numerosas irregularidades ocurridas en el proceso de liquidaciones bancarias, emisión y adjudicación de CENIs y en la subasta de activos bancarios (muy por debajo de su valor). El saldo sería el enriquecimiento ilícito de los nuevos banqueros, entre ellos, el propio Montealegre dueño –o socio mayoritario- de Bancentro.

Montealegre ha participado como nómada político de distintos partidos liberales: PLC, Alianza Liberal Nicaragüense (ALN). Ya en 2014 fue electo presidente del Partido Liberal Independiente (PLI), segunda fuerza política en la Asamblea Nacional. En octubre de 2015, fue elegido al cargo de vicepresidente del Bureau de la Internacional Liberal en representación de América Latina, durante el 60º Congreso de la Internacional Liberal (IL), celebrado en México D.F., el cual contó con los principales partidos y centros de pensamiento liberales del mundo, siendo el primero que se realiza en un país latinoamericano.

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