No es una figura política más: H. Meirelles es la articulación más experimentada del sistema político brasileño con el sistema financiero, nacional e internacional. Es la figura predilecta de los grandes intereses corporativos. En ese sentido, pocas veces en la historia económico/institucional brasileña -como ocurrió durante su gestión en el Gabinete de M. Temer- un hombre tan identificado con los intereses financieros ha ocupado el puesto de ministro de Economía. Formado en ingeniería civil en la Universidad de San Pablo, con un MBA en el Instituto de Pós-Graduação e Pesquisa em Administração de la Universidad Federal de Rio de Janeiro en 1974, su trayectoria profesional se inició en el BankBoston ese mismo año, donde construyó una carrera nacional e internacional de sucesivos destaques.

Durante los 28 años en los que trabajo en BankBoston Meirelles ocupo distintos cargos, pasando a gerenciar a partir de 1984 el cargo de presidente de BankBoston Brasil, lugar en el que estuvo por, aproximadamente, 12 años. Ese mismo 1984 comenzó a formar parte de un selecto grupo de funcionarios (corporativos) auspiciados desde la Harvard Business School y recibió el titulo honorario de doctor por el Byant College; esto es, a partir de entonces su nombre es uno de los más importantes en el mundo de las finanzas internacionales.

En 1996 se trasladó a Boston y asumió el cargo de presidente del BankBoston mundial. Cuando el BankBoston Corp se fundió con el Fleet Financial Group, formando el FleetBoston Financial, H. Meirelles asumió la Presidencia de la entidad, convirtiéndose en un hombre de consulta financiera permanente por parte del sistema político norteamericano en general, y en particular de Bill Clinton. Cuando en el 2002 retornó a Brasil fue elegido diputado federal por Goiás por el PSDB (partido político con el que siempre estuvo ideológicamente identificado) para abandonar prematuramente el cargo unos meses después y pasar a ocupar la Presidencia del Banco Central de Brasil a pedido de Lula, puesto que ocupó hasta el 2010 (es de recordar que, durante su gestión, el BCB obtuvo formalmente el status de Ministerio de Estado).

Con el tiempo fue generando su propio espacio dentro del sistema político, al punto tal de que, por invitación de la misma Dilma Rousseff, H. Meirelles fue indicado para coordinar todas las inversiones para realización de los Juegos Olímpicos de 2016 en Rio de Janeiro. Cumplió esta función en paralelo a su actuación consultiva permanente en varias empresas brasileñas y/o internacionales (por ejemplo, en el Consejo de Administración de J&F (la Holding controladora de las empresas JBS, Banco Original, Sistema Bancario Social MMM subsidiaria del Banco Zions, Vigor alimentos, Eldorado Brasil, Flora Higiene, Floresta agropecuaria y Canal Rural) además de ser miembro del Consejo de Administración de Azul Líneas Aéreas y del Lloyd´s de Londres. Meirelles es, también, consejero rector de Harvard y del MIT, entre otras instituciones académicas; y presidente emérito de la Asociación Brasileña de Bancos Internacionales y Director de la Cámara de Comercio de San Pablo.

Cuando M. Temer asumió la presidencia, Meirelles ocupó el cargo de Ministerio de Economía (Fazenda) centralizando todas las decisiones del aérea y asumiendo un protagonismo clave en el Gobierno, sobre todo respecto de aquellas definiciones centrales del programa que la “clase política golpista” -que había desplazado a Dilma Rpusseff- venía a realizar. Un interinato similar al que ocupó Fernando Henrique Cardoso durante el gobierno provisorio Itamar Franco, aunque a diferencia de aquel momento, cuando la prioridad era estabilización de la moneda, a H. Meirelles le tocó ser el organizador, planificador y gestor de la regresión neoliberal promovida por M.Temer luego de los 14 años de gobiernos del PT.

Entre sus principales medidas como ministro de Economía -medidas antipopulares y demandadas por el sistema financiero y los grandes grupos económicos nacionales e internacionales de presión- deben mencionarse: el congelamiento de las inversiones en salud y educación por 5 mandatos presidenciales; la puesta a disposición para la concesión de numerosos patrimonios geoestratégicos y de desarrollo hasta ese momento en propiedad del Estado (desde los campos de petróleo del Pre-Sal hasta la venta de acciones de Embraer a Boing). Además, Meirelles fue el principal impulsor de la (draconiana) reforma del sistema de jubilaciones pautada por Temer, arquetípicamente diseñada desde una lógica neoliberal.

De afinidad electiva con el PSDB, luego estuvo afiliado al PSD, para recalar actualmente en el MDB; y, en este  2018, ser el candidato presidencial de la sigla. En todas las actuales encuestas, su grado de conocimiento es muy bajo, así como las simpatías sociales de la ciudadanía respecto de su figura. Sin embargo, como se detalló, su fortaleza (política) no está del lado de los electores formales, sino del lado de los grandes grupos de poder, los electores fundamentales de toda campaña política (y las campañas políticas brasileñas son de las más costosas del mundo).

La arriesgada maniobra de presentarse como candidato a presidente, con todas las posibilidades (dado el gran rechazo social que tiene el Gobierno de M. Temer) de ser un rotundo fracaso en números, oculta dos apuestas estratégicas: por un lado, para el MDB: al partido le sirve tener una figura nacional de ese tipo, de forma tal que asegure financiamiento para sus candidaturas regionales (fundamentales para la supervivencia de la sigla); y además, porque en el desvarío identitario en el que cayó el MDB, por lo menos queda la referencia (hacia afuera) de que será el partido de los intereses más poderosos del país, lo que siempre puedeser plataforma de lanzamiento de otras figuras provenientes del mundo empresarial.

Para el propio Meirelles quizás sea menos visible el rédito de su candidatura, aunque le ha dado un tiempo de exposición que de otras maneras no sería posible – esto es, pensando en una candidatura para más adelante-.

Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica

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