Horacio Cartes (Asunción, 1956) fue presidente de Paraguay entre 2013 y 2018, también es empresario en diferentes rubros. Su carrera empresarial es anterior a la vida política, que comenzó apenas cuatro años antes de ser presidente.

Tras culminar estudios técnicos vinculados a la aviación en EE.UU., en 1989 –como representante de la empresa Cessna en Paraguay– Cartes regresó a Asunción y fundó Cambios Amambay, financiera que pocos años después se convirtió en el Banco Amambay. Durante esos primeros años de la década de 1990 comenzó su incursión en la producción tabacalera, fundando Tabacos del Paraguay S.A; dentro del mismo rubro fue accionista mayoritario de Tabacalera del Este, Habacorp, Cigar Trading, Valla Global Ventures y Tabacos USA (estas últimas dos, exportadoras).

A comienzos del 2000, continuó diversificando sus nichos empresariales con la compra de la licorería Acosta –posteriormente llamada Bebidas del Paraguay– y obtuvo la representación en el país de otras marcas internacionales. También es empresario agropecuario. La institución que agrupa sus actividades mercantiles es el holding Grupo Cartes, del cual es socio mayoritario. Como empresario deportivo, fue presidente del Club Libertad, centenaria entidad de Asunción.

Su carrera empresarial no ha estado exenta de sospechas: en reiteradas ocasiones se ha cuestionado la legalidad del origen de su cuantiosa fortuna. Su primer cruce con la justicia paraguaya comenzó en 1985, en plena dictadura stronista, cuando fue denunciado por evasión de divisas. Supuestamente, Cartes y dos socios habrían depositado un millón y medio de dólares en un banco neoyorquino, dólares que fueron comprados a Banco Central del Paraguay a precio referencial. Según se indica, la venta a ese precio –por debajo del tipo de cambio que fijaba el Gobierno de facto– se debía a que los empresarios importarían insumos industriales. No sólo que nunca se constituyeron en importadores –salvo en la figura de varias empresas importadoras fantasma–, sino que los dólares comprados al BCP, en teoría, eran cambiados en el mercado a tipo de cambio oficial o utilizados para la especulación. La estafa habría alcanzado los 34 millones de dólares[i]. Por esta denuncia estuvo 4 años prófugo, fue condenado en varias instancias judiciales, hasta que fue sobreseído por la Corte Suprema en 2008.

La fortuna de Cartes también ha sido vinculada a actividades ilícitas como contrabando (de tabaco y de estupefacientes) y ocupación ilegal de tierras. Como empresario tabacalero, Cartes consiguió, en 15 años, pasar de 3 a 32 fábricas de cigarrillos, con una producción que llega a representar el 30% de los cigarrillos paraguayos. De toda la producción nacional, sólo el 2% se consume dentro del país. El resto se exporta legalmente o por contrabando[ii]. Éste es uno de los negocios ilegales que involucrarían a Cartes: según investigaciones del Parlamento brasileño, la empresa TABESA S.A., propiedad de Cartes, es una de las tabacaleras que contrabandea al Brasil cigarrillos paraguayos[iii]. Pero el contrabando de tabaco no es el único con el que se vincula a Cartes.

Apenas ingresado a las huestes del Partido Colorado, en 2009, la entonces presidenta del Partido, Lilian Samaniego, sugirió que Cartes tenía vínculos con el narcotráfico. En 2000 fue hallada una avioneta con un cargamento de cocaína y marihuana en una de sus estancias, La Esperanza. Cartes negó su vinculación con el hecho, pero otros dos episodios posteriores continuaron manteniendo el halo de sospecha: en noviembre de 2002, La Nación publicó unas fotocopias de documentos que, según este diario, eran unos contratos de compraventa de propiedades agropecuarias firmados por Cartes con la familia del empresario fronterizo Fadh Jamil Georges -señalado como uno de los principales responsables de los flujos del narcotráfico entre Paraguay y Brasil-[iv] (Y este año su tío, Juan Viveros Cartes, fue nuevamente detenido y condenado por tráfico de estupefacientes).[v]

Con el tiempo, la explicación de Cartes satisfizo a los propios cabecillas del Partido Colorado, quienes lo eligieron por abrumadora mayoría para que fuese su candidato en las elecciones presidenciales de 2013 (un apoyo que incluyó a la propia Samaniego).

En 2009 se afilia a la Asociación Nacional Republicana–Partido Colorado (ANR-PC), abocada a fortalecerse tras su derrota en las elecciones presidenciales del año anterior, ante Fernando Lugo. El Partido Colorado, por entonces, no contaba con un líder con arrastre popular capaz de disputar el liderazgo del ex-obispo, y tampoco ya con la fuente de financiamiento que representaba el Gobierno del Paraguay.

El advenedizo Cartes se convirtió, así, en una figura idónea para disputar las elecciones en 2013. En 2010 formó su propio movimiento dentro de la ANR-PC, Honor Colorado, espacio que fue adquiriendo cada vez más peso propio dentro de la ANR. Cartes también fue sorteando escollos dentro de su partido, y consiguió erigirse en candidato presidencial.

Los aspectos programáticos de su campaña fueron más bien difusos: presentó 4 ejes estratégicos que consistían en infraestructura y producción, capital humano y social, instituciones y regulaciones, y gestión pública. También prometió mayor inversión en salud y educación, y la erradicación de la pobreza y la corrupción. A pesar de las denuncias por irregularidades y algunos exabruptos homófobos, como el que “se pegaría un tiro en las bolas” si su hijo se casara con otro hombre[vi], Cartes ganó en primera vuelta con el 45,8% de los votos, dejando en segundo lugar a Efraín Alegre, del Partido Liberal Radical Auténtico, que obtuvo el 36,9%.

Al promediar un año de su gobierno, en agosto de 2014, más de la mitad de los paraguayos estaba disconforme con su gestión, particularmente los jóvenes y la clase media. Sus logros, hasta ese momento, habían sido conseguir la aprobación en el Legislativo de la Alianza Público-Privada, la Ley de Responsabilidad Fiscal, la modificación a la Ley de Defensa Pública –para combatir la inseguridad– y la aprobación de préstamos y bonos por más de 2 mil millones de dólares[vii]. Dos años después, para agosto de 2016, alrededor del 70% de los paraguayos desaprobaba su gestión[viii].

Sin embargo, lo peor estaba por venir. En marzo de 2017, 25 senadores, apoyados por Cartes, tomaron la iniciativa de impulsar la enmienda constitucional -en una sesión paralela del Congreso- para permitir la reelección presidencial, violando varios artículos de la Carta Magna. El acto generó repulsa y una gran movilización ciudadana que desembocó en hechos violentos, represión por parte de la policía y en la quema del Congreso el 31 de marzo.

Tres semanas después de los trágicos hechos, el presidente Cartes desistió de su fallido proyecto reeleccionista. A final de año, arrastrando una profunda deslegitimación de su liderazgo, Cartes inició la campaña de primarias, impulsando –desde su movimiento Honor Colorado– a Santiago Peña, un prometedor y joven político, quien fuera su ministro de Hacienda. Sin embargo, las primarias dieron como ganador a Mario Abdo Benitez, líder del movimiento Colorado Añetete.

Durante la campaña presidencial, las tensiones entre las dos facciones del partido, que tuvieron lugar tras las elecciones primarias, bajaron con el ‘abrazo republicano’, sin embargo, la tregua fue breve. El pasado 29 de mayo, los congresistas de la facción de Abdo evitaron discutir la renuncia de Cartes para poder ser senador activo en la próxima legislatura, forzando que no hubiera quórum para votar la renuncia del ya ex-presidente, quien, en flagrante violación de la Carta Magna, buscó asumir el cargo senador activo -a pesar de que, constitucionalmente, todos los presidentes del Paraguay, al acabar su mandato, se convierten automáticamente en senadores vitalicios con voz, pero sin voto-.

Las disputas intestinas del coloradismo continúan debilitando el liderazgo del empresario Cartes. Sus detractores al interior del partido se van fortaleciendo, mientras que Abdo Benítez mantiene sus filas bien prietas para comenzar su administración, evitando sumar nuevas debilidades a las ya existentes. Cabe recordar que, en las pasadas elecciones del 22 de abril, Abdo ganó con una diferencia del 3% sobre su principal oponente, Efraín Alegre; una victoria con sabor amargo que anuncia el final de la hegemonía colorada.

 

 

[i] http://ea.com.py/v2/cartes-estuvo-preso-por-evasion-de-divisas/ 
[ii] http://www.novaparaguay.com/nota.asp?n=2014_12_10&id=21688&id_tiponota=4

[iii] http://www.abc.com.py/edicion-impresa/opinion/el-lado-oscuro-de-horacio-cartes-207834.html 
[iv] Documentos filtrados por Wikileaks fechados entre 2010 y 2011 afirman que Cartes estaba siendo investigado por la DEA por comercio ilegal de alcohol, tabaco y armas de fuego. Los agentes sospechaban que Cartes estaba al frente de una gran empresa de lavado de dinero proveniente del tráfico ilegal de narcóticos y tabaco, particularmente hacia Estados Unidos.      http://www.cidob.org/biografias_lideres_politicos/america_del_sur/paraguay/horacio_cartes_jara
[v]  http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/04/160423_america_latina_paraguay_detienen_tio_horacio_cartes_trafico_drogas_dgm
[vi] http://www.elmundo.es/america/2013/04/12/noticias/1365798417.html
[vii] http://www.infobae.com/2014/08/10/1586660-mas-la-mitad-la-poblacion-paraguaya-desaprueba-la-gestion-del-presidente-horacio-cartes/
[viii] https://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-306951-2016-08-16.html