José Kast (1966) es abogado graduado en la Pontificia Universidad Católica de Chile y miembro del colegio de abogados. En su juventud participó en la Federación de Estudiantes de Universidad Católica, donde conoció a Jaime Guzmán quien lo convocó a participar en la Unión Democrática Independiente (UDI) fundada en 1983 durante el apogeo de la dictadura pinochetista. La misma buscó representar una alternativa de corte capitalista neoliberal, aunque conservadora en lo político, brindando su apoyo al régimen autoritario.

Los orígenes ideológicos de Kast coinciden con los del movimiento gremial de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC): Independencia y despolitización de los cuerpos intermedios de la sociedad. Sus valores se fundan en tradicionales concepciones acerca de la familia, la propiedad y el Estado.

Su postura se inscribe dentro de la renovación de la derecha política cuyo estilo conservador entra en crisis en los ´60-´70. La crisis afectó a las tres grandes corrientes de la derecha chilena, en primer lugar, por parte de los liberales y conservadores que se unieron a los nacionalistas franquistas confluyendo en el Partido Nacional (1966). Segundo, la tendencia de los nacionalistas de extrema derecha de inspiración franquista radical y, por último, de la mano del movimiento corporativista conocido como “gremialistas”, en el cual se inscribe la UDI.

De estos tres, los gremialistas fueron quienes mejor encarnaron la nueva derecha política chilena, convirtiéndose en el partido electoralmente mayoritario, gracias a su vinculación con la curia. La transición democrática en los noventa y su acercamiento con el Opus Dei le permitió consolidarse y redefinir la política chilena al amparo de la “alcaldización” de la política. V. Valdivia (2012) entiende por alcaldización el conjunto de los intentos de la dictadura por reformular la política, alejándola de sus escenarios tradicionales –el Parlamento, los partidos políticos y las orgánicas sociales o gremiales– para ser re inscripta en la dinámica de la vida cotidiana de las personas. Por lo tanto comunas y municipios fueron concebidos publicitados como el nuevo espacio de democracia y participación por parte del régimen militar. La reforma municipal, en tanto proyecto político articuló las propuestas de orden castrense, neoliberal y gremialista. Esto les permitió erigirse como un mosaico que conjuga el modernismo económico y el conservadurismo político, social y cultural.

Desde el 2001 y durante cuatro mandatos consecutivos fue diputado electo por la UDI, cargo en el que se desempeña en la actualidad y en el cual ha ido consolidando su posición. En marzo de este año durante el debate en la Cámara de Diputados acerca de la despenalización del aborto en tres causales -cuando corra peligro la vida de la mujer, inviabilidad fetal de carácter letal y embarazo por violación-, Kast enarboló un feto de plástico, como muestra de su rechazo en contra de la iniciativa. Al mismo tiempo y señalando al resto de los parlamentarios, afirmó que quienes voten a favor deberán responder a Dios ya que “el único inocente en un delito de abuso es el niño que va a nacer”. Luego el diputado gremialista agregó que “solo una maquinación intelectual es capaz de decir que la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo”.

Si bien él mismo afirma que “nunca ha legislado con la Biblia en la mano”, el argumento utilizado para justificar su rechazo al matrimonio entre personas del mismo sexo, se basa en invocar una supuesta “naturaleza humana”. Paradójicamente, ha llegado al punto irrisorio de declarar haber sufrido la intolerancia de los movimientos homosexuales a cuyos derechos se opone.

Desde el 2008 se evidenciaron los primeros síntomas de un debilitamiento del gremialismo en la Universidad Católica, reconocida alma mater de la derecha política y económica de Chile. Desde su constitución su función ha sido encarnar un espacio de generación y reproducción de su ideología. Sin embargo, ante las derrotas electorales y fuga de militantes hacia sectores de tendencias más liberales o socialcristianas, el Movimiento Gremial ha comenzado a replantearse su forma de hacer política. Para ello en 2014, la UDI ha realizado una revisión de sus principios con el fin de “adecuarse” a los tiempos actuales, un proceso de reformulación e intentos de cambio, que marca la tensión entre el sector conservador, el socialcristiano y liberal.

El ascenso de José Kast dentro de la UDI se evidenció fuertemente a partir del 2007, cuando consiguió asumir como jefe de bancada de diputados por su espacio. Aunque posteriormente se presentó como candidato a presidente del mismo y no resultó electo, sí fue designado Secretario General, integrando desde 2012 la mesa directiva. En mayo de este año sorprendentemente decidió renunciar al partido, según sus propias palabras por la ausencia de renovación, falta de formación de cuadros y nuevos liderazgos. En la actualidad se encuentra recolectando firmas para su candidatura como independiente para las elecciones presidenciales del año próximo. Para ello debe juntar 35.000 adherentes a nivel nacional.