Actual presidente de Brasil y abogado de profesión, Michel Elias Temer nació en 1940, en Tieté (San Pablo) en el seno de una familia católica menonita de origen libanés. Está casado en terceras nupcias con Marcela Temer, ex Miss Paulinia, 43 años menor que él.

Como abogado ejerció la actividad privada durante pocos años, sobre todo después de obtener su título de grado en la Universidad de San Pablo, en 1963. Paralelamente, fue docente de Derecho Constitucional y Derecho Civil en la Pontificia Universidad Católica de San Pablo, y en la Facultad de Derecho de Itu.

Su actividad pública fuera del ámbito universitario comenzó en plena dictadura, en 1970, como procurador del Estado de San Pablo. Cuatro años después de recibirse de Doctor en Derecho Público, en 1978, ingresó como Procurador Jefe en la Empresa Municipal de Urbanismo de San Pablo. Pero no fue hasta 1981 cuando se afilió al Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) y comenzó su carrera política. El PMDB se había creado poco tiempo antes, como continuación del Movimiento Democrático Brasileño, espacio que conformó el sistema bipartidista tolerado por la dictadura. Ya dentro de las filas del PMDB, en 1983, fue designado Procurador General del Estado de San Pablo por el Gobernador André Franco Montoro. Al año siguiente, consiguió la Secretaría de Seguridad Pública, cargo que ocuparía dos veces más.

Su primer paso por la Secretaría fue ambiguo: por un lado, creó la Delegación de la Mujer y la Delegación de Combate al Preconcepto Racial. Por otro, defendió una agenda conservadora, al ser favorable a la reducción de la mayoridad penal y posicionarse contra las manifestaciones de los trabajadores rurales. También apuntó por entonces a la pornografía como fomentador de la violencia en San Pablo: “La divulgación del llamado sexo explícito, tanto en el cine como en los medios escritos, actúa como elemento de incentivo al crimen, ya que esos mensajes alcanzan, sobre todo, a las personas carentes económica y emocionalmente”[1]. En su primera gestión en la Secretaría Michel Elias escuchó, también por primera vez, el grito de “Fora Temer”, entonces pronunciado por gremialistas de la Policía civil, a quienes estaba enfrentado.

Al año y medio de culminada la dictadura militar, se celebraron las elecciones parlamentarias y Temer quedó como Diputado Federal suplente. Alcanzó la titularidad de su cargo en 1997, cuando Antonio Tidei de Lima dejó el Congreso y asumió como Ministro de Agricultura, consiguiendo así participar en la Asamblea Nacional Constituyente que sancionó la actual Carta Magna. A partir de allí, y hasta diciembre de 2010, permaneció en la Cámara de los Diputados, excepto en dos ocasiones que fue nombrado nuevamente en el cargo de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de San Pablo —entre 1992 y 1993—. Su paso por dicha Cartera no fue trascendente; por entonces la tasa de homicidios dolosos en el Estado era de 50 asesinatos cada 100 mil habitantes (actualmente es de menos de 10 cada 100 mil).

Su vida política dentro de la Cámara obtuvo un salto importante cuando en 1997 fue electo Presidente de dicha institución tras haber tejido importantes alianzas políticas con otros partidos y por el apoyo brindado por el entonces Presidente Fernando Henrique Cardoso, quien le retribuyó el favor de haberlo apoyado legislativamente en su proyecto de Reforma Constitucional para habilitar la reelección. Temer también favoreció a Cardoso operando tenazmente por que no se diera curso a los pedidos de impeachment presentados por varios diputados opositores. Obtuvo otro periodo más en la Presidencia de la Cámara, hasta 2001, cuando fue reemplazado por Aécio Neves. Ese mismo año, Temer fue electo Presidente del PMDB.

El apoyo del PMDB al derrotado José Serra (PSDB), en la elección presidencial de la que Lula Da Silva salió victorioso, llevó a Temer a rediseñar su estrategia de alianzas y aproximarse al Partido de los Trabajadores (PT). Consiguió que su partido comenzase, poco tiempo después de iniciada la nueva gestión, a formar parte de la base de apoyo del PT en el Legislativo; obtuvo, además, dos Ministerios para su Partido. Tras la reelección de Lula, en 2006, y con una muy buena elección legislativa del PMDB (cuyo saldo fueron 89 diputados y 16 senadores), la alianza PT-PMDB se fue estrechando y fortaleciendo la figura de Temer.

Si bien nunca fue el candidato natural a la Vicepresidencia en la fórmula que debía compartir con Dilma Rousseff[2], la sucesora designada por el PT, Temer consiguió —desde la Presidencia de la Cámara obtenida nuevamente en 2009 y con el PMDB bajo su control— convencer a la cúpula del Partido que era la opción más adecuada (e indispensable, si quería disponer de su colosal influencia parlamentaria).

Su actividad desde la Vicepresidencia fue la misma que lo destacó durante toda su trayectoria legislativa: controlar al PMDB y articular políticamente para conseguir espacio para su partido dentro del Gobierno. Entre sus logros principales se cuentan los seis ministerios para sus correligionarios y conseguir que Eduardo Cunha fuera el líder del PMDB en la Cámara; también logró frenar el proyecto de reforma política que había impulsado la propia Rousseff, tras las importantes protestas de 2013[3]. De todos modos, como lo expresaría, a casi un año de asumir como vicepresidente, en un segundo mandato con Rousseff, ya entonces se consideraba un “vice decorativo”[4].

A pesar de su autopercepción como una figura menospreciada por Dilma, durante los primeros meses de su segundo mandato consiguió inocular en la Presidencia del Congreso de los Diputados a quien meses después abriría el camino institucional para que Temer ocupara la Presidencia: Eduardo Cunha.

A comienzos de febrero de 2015, Temer aseguró a Rousseff que Cunha estaba dispuesto a colaborar con el Gobierno y que no pondría en riesgo la gobernabilidad[5]. Cinco meses después, Cunha rompió con el Gobierno de Dilma y comenzó abiertamente su oposición a este, pero “su ruptura era con el Gobierno, no con Temer”[6]. También como decorativo, Temer asumió en abril formalmente como articulador político del Gobierno, rol que recibió las facultades de la extinta (para la ocasión) Secretaría de Relaciones Institucionales. Dilma decidió concederle estas prerrogativas tras las masivas protestas antigubernamentales que iban cobrando cada vez más fuerza. Teóricamente, Temer trabajaría para mejorar las relaciones entre el Gobierno y el PMDB en la Cámara; sin embargo, al poco tiempo comenzó a dar señales de su pronta ruptura con Rousseff.

En agosto afirmó públicamente que existía una crisis política y que era muy grave, aprovechando para deslizar el mensaje de que el país necesitaba de alguien con capacidad de unirlo[7]. Al poco tiempo dejó la articulación y, ya abiertamente, empezó a hablar de cambios en el rumbo del país y presentó una propuesta alternativa de gobierno por el PMDB llamada “Un puente para el futuro”, de claro corte conservador y neoliberal.

En diciembre de 2015, comenzó su firme camino hacia la Presidencia: Eduardo Cunha dio curso legislativo al pedido de impeachment de Rousseff —como respuesta a la negativa de Diputados del PT a blindar la investigación por corrupción dentro de la Cámara—. A finales de marzo del año siguiente, ya reelecto como presidente del PMDB, anunció la ruptura de su partido con el Gobierno sin renunciar a su cargo decorativo.

La historia que sigue es ya más conocida: su labor como articulador político para sí mismo dio sus frutos y fue investido en mayo como presidente interino de Brasil. Inauguró su interinato con un gabinete enteramente masculino y blanco, nada representativo de la población del país. Tres meses más tarde, con la culminación del juicio político a Dilma se convirtió, con el voto de 61 Senadores, en el 37° presidente de la República Federativa de Brasil. Este desenlace parece no ser fortuito. En recientes declaraciones a la prensa brasileña, Julian Assange afirmó que Temer desde 2006 mantuvo reuniones privadas en la embajada estadounidense durante las que habría entregado información reservada a cambio de apoyo político de Washington. Además, reveló que las manifestaciones contra la presidenta destituida Dilma Rousseff fueron fogoneadas por las redes sociales a través de “robots” informáticos con “apoyo estadounidense”[8].

Lejos de concretar sus promesas de recuperación económica y resolución de la crisis política hechas a sus interlocutores internos, Temer hoy cuenta con una tasa de desaprobación mayor al 80% y una imagen negativa de su Gobierno muy similar. En el período de su Gobierno, las renuncias ministeriales han sido la constante: asociados a la corrupción, han debido renunciar sus más cercanos hombres de confianza. Él mismo ha sido señalado como receptor de coimas por parte de la constructora Odebrecht, en el marco de las investigaciones de la Operación Lava Jato: dos veces ha sido “salvado” por el Congreso que no indicó su desafuero, cuando ya hay pruebas materiales suficientes (no como otros casos, que sólo han sido juzgados por declaraciones de terceros) para que no sólo no permanezca más en el cargo hasta la finalización de su interinato sino para que vaya a prisión. Sólo ha sido sostenido en la Presidencia para, eventualmente, organizar desde el Estado el proceso de traspaso al nuevo presidente. Se lo recordará, entre otras cosas, por haber emprendido una reversión neoliberal profunda (dando lugar a un nuevo ciclo de privatizaciones, de desnacionalización y financiarización de la economía, regresión en materia de derechos sociales y civiles, caos presupuestario federal y niveles subnacionales, etc.) luego de los años de Partido dos Trabalhadores en el poder.

 

 

[1] Folha de S.Paulo, “Vice investiu na Segurança em SP e defendeu temas conservadores”. 9 de mayo de 2016. Recuperado de http://www1.folha.uol.com.br/poder/2016/05/1769180-vice-investiu-na-seguranca-em-sp-e-defendeu-temas-conservadores.shtml

[2] Desde el PT entendían que Temer es “demasiado voraz cuando reivindica posiciones para el Partido” Folha de S.Paulo, “A cara do PMDB”. Recuperado de http://piaui.folha.uol.com.br/materia/a-cara-do-pmdb/

[3] Magro, M. y Peres, B., “Temer diz que Constituinte específica é inviável para reforma política”. Valor Económico. 25 de junio de 2013. Recuperado de http://www.valor.com.br/politica/3174436/temer-diz-que-constituinte-especifica-e-inviavel-para-reforma-politica

[4] Gama, J., “Temer: de ‘vice decorativo’ ao comando definitivo do Palácio do Planalto”. O Globo. 31 de agosto de 2016. Recuperado de http://oglobo.globo.com/brasil/temer-de-vice-decorativo-ao-comando-definitivo-do-palacio-do-planalto-20027205#ixzz4W1tKkiuw

[5] Moraes, R., “Cunha não vai comprometer governabilidade, diz Temer”, Estadao. 2 de febrero de 2015. Recuperado de http://politica.estadao.com.br/noticias/geral,cunha-nao-vai-comprometer-governabilidade-diz-temer,1628560

[6] Braga, I., “Cunha com o governo Dilma e diz que agora é de oposição”, O Globo. 17 de julio de 2015. Recuperado de http://oglobo.globo.com/brasil/cunha-rompe-com-governo-dilma-diz-que-agora-de-oposicao-16804174#ixzz4W1wjb65B

[7] Comercio do Jahu, “Alguém precisa unir o País, diz Temer”. 6 de agosto de 2015. Recuperado de http://www.comerciodojahu.com.br/noticia/1332493/alguem-precisa-unir-o-pais-diz-temer

[8] Página 12, “Assange reveló que Temer operó como informante de EE.UU.”. 11 de enero de 2017. Recupero de https://www.pagina12.com.ar/13651-assange-revelo-que-temer-opero-como-informante-de-ee-uu