Santiago Peña Palacios (Asunción, 1978) fue precandidato de la Asociación Nacional Republicana (ANR–Partido Colorado) a la Presidencia de la República del Paraguay, por la facción del partido que lideraba Horacio Cartes (Honor Colorado). Sin embargo, a pesar de tener el apoyo del ex-presidente Cartes, resultó perdedor de las elecciones primarias del partido, logrando apenas 166.111 votos (44,43%), frente a Abdo Benítez que alcanzó el 50,08% (187.249 votos).

Previamente, Peña se desempeñó como titular del Ministerio de Hacienda, desde inicios de 2015. Hasta entonces, trabajó tanto en el ámbito público como el privado, pero siempre en el mundo de las finanzas, del que es especialista. Fue funcionario del Banco Central de Paraguay (en los Departamentos de Estudios Monetarios y Financieros, y de Operaciones de Mercado Abierto) entre 2000 y 2009. Posteriormente, ingresó al Fondo Monetario Internacional. También ejerció la docencia universitaria en la Universidad Católica de Asunción y, hasta su designación como ministro, era miembro del Directorio del Banco Central.

A pesar de su alto perfil profesional, ‘Santi’ arrastró el desgaste de los sendos casos de corrupción del Gobierno de su padrino político Horacio Cartes. Además, fue incapaz de sacar réditos de su imagen de renovación y del perfil tecnócrata que representaba en el Partido Colorado. El ‘joven talento’ fue derrotado por un liderazgo más cercano a las raíces dictatoriales del coloradismo, Mario Abdo Benítez, el hijo homónimo del secretario privado de Alfredo Stroessner.

Jugó en su contra también el haber pertenecido al Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) durante 17 años y haber cambiado de afiliación cuando ya se desempeñaba como jefe de la cartera de Hacienda, en 2016. El gesto, para muchos correligionarios, evidenció el oportunismo político del precandidato.

Las primarias de diciembre de 2017 escenificaron la pugna interna entre los movimientos al interior de la ANR, Honor Colorado y Colorado Añetete (movimiento al que pertenece el presidente electo). El cierre de filas durante las elecciones presidenciales de, 22 de abril en el denominado ‘abrazo republicano’ –con el que se volvieron a unir las dos facciones– fue una sutura endeble para la honda herida de la ANR, que apenas perduró hasta el pasado 29 de mayo, cuando los congresistas de la facción de Abdo evitaron discutir[i] la renuncia de Cartes para poder ser senador activo en la próxima legislatura, algo que Santiago Peña, criticó con ahínco y que lo posiciona, una vez más, al lado de su ‘padrino’ en la lucha intestina por el control del coloradismo.

 

[i] http://www.celag.org/paraguay-se-agota-el-tiempo-del-abrazo-republicano/

Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica

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