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@Clujan0

República Dominicana es -junto con Panamá- el país que más crece en Centroamérica y Caribe. Su desempeño macroeconómico le ha hecho integrante de la lista de países “ejemplo a seguir” cuyas economías “robustas y estables” son objetos de halagos por varios organismos internacionales de crédito.

Entonces surgen varias preguntas. La primera: ¿qué tiene República Dominicana que no tengan los demás países?

Tasas de crecimiento envidia de toda América Latina

– Mientras que la región latinoamericana y caribeña tasas negativas en el crecimiento del Producto Interior Bruto (PBI), el PIB de la isla caribeña creció a un ritmo promedio de 7% en el bienio 2014-2016.

– 2017 también empezó con buen pie. Durante el primer trimestre el Producto Interior Bruto se expandió un 5,2%. En marzo, el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) registró un crecimiento del 5,9% interanual.

Buenos pronósticos.

– El Fondo Monetario Internacional coincide con las cifras oficiales del gobierno de Danilo Medina que espera un crecimiento de 5 puntos para 2017.

– La CEPAL, por su lado, predice un 4,9%.

¿Cómo lo hace?

A contramano de sus vecinos latinoamericanos, los bajos precios del petróleo han jugado a favor de la economía dominicana, que en vista de sus escasos recursos energéticos ha decidido sacar provecho de otros sectores como el turismo al punto que el país ocupa el cuarto lugar de las economías del continente con mayor dependencia de la actividad turística.

En este sentido:

– El sector turístico aporta un mínimo de 8% al PIB anual.

– Constituye una masiva fuente de empleos: más de un millón de puestos de trabajos – directos e indirectos – un 54% de los cuales son ocupados por mujeres, fenómenos que deja clara la feminización del sector.

– El turismo también es el predilecto de los ahorristas. En el último lustro, el flujo de Inversión Extranjera Directa (IED) en el sector ha crecido más del 523%, tanto que el monto promedio de la cartera de crédito del sistema financiero dominicano destinado a la industria ascendió a casi unos US$ 840 millones en 2016.

Desventajas.

– Vulnerabilidad a desastres naturales. Recientemente, la isla fue azotada por el huracán María dejando a su paso árboles caídos, inundaciones, viviendas destruidas y la interrupción del servicio eléctrico en unos 350.000 hogares.

– Dependencia del sector privado extranjero. Gran parte del entramado hotelero está conformado por cadenas extranjeras que restan ingresos a la hora de la repatriación de capitales considerando la baja presión fiscal aplicada como ‘estímulo’ al sector.

¿Y los puntos flacos?

  • Endeudamiento en alza. Es la tercera economía en la región en relación deuda-PIB. La deuda pública de República Dominicana aumentó un 13,6% en el último año, pasando de US$ 31.808,5 millones en abril de 2016, a US$ 36.135,4 millones en abril 2017. Actualmente representa el 51,2% del PIB.
  • Baja inversión pública. Según datos del Banco Mundial, la proporción de dominicanos viviendo en la pobreza se redujo drásticamente de 42,2% ciento en 2012 a 30,5% en 2016. Sin embargo, la inversión social en el país sigue siendo bajo comparado al resto de la región. En promedio, en el sector salud, la inversión no supera el 3% del PIB.
  • República Dominicana tiene una economía en expansión, sin embargo, es necesario afianzar el mismo mediante reformas, políticas tributarias progresivas y estímulos a inversión productiva en otros sectores menos dependientes de factores externos. De este modo se reducirá la dependencia y se sentarán las bases para un crecimiento inclusivo y equitativo. Trabajar en un buen presente para un futuro mejor.

Periodista, diplomada en Planificación y Procesos Sociales.

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